Reportaje: Turismo deja a Pueblos Mágicos en la incertidumbre

Durante 18 años, visitantes apreciaron a los Pueblos Mágicos; a partir de este año, desconocen su futuro como destinos turísticos

Fernando Nava

2019-04-02
Ciudad de México

Hasta octubre de 2018, México contaba con 121 Pueblos Mágicos en 31 estados de la República (excepto la Ciudad de México), los cuales eran beneficiarios del Programa de Desarrollo Regional Turístico Sustentable y Pueblos Mágicos (Prodermágico), a cargo de la Secretaría de Turismo.

 El Prodermágico, integraba a los Pueblos Mágicos para reconocer a sus habitantes, así como a quienes desarrollaran conjuntamente con su entidad federativa las acciones para proteger y guardar su riqueza cultural, lo cual los convertía en un destino atractivo para el turismo nacional y extranjero.

El programa de índole federal tenía la finalidad de contribuir a mejorar las condiciones de infraestructura y equipamiento en las regiones turísticas; diversificar la oferta que permitiera, en el mediano plazo, la consolidación de destinos y el fomento de los productos turísticos, de acuerdo con el reglamento de operación del Prodermágico firmado por el ex Secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero.

Entre sus objetivos, también destacaban contribuir a fortalecer las ventajas competitivas de la oferta turística en los destinos y en las regiones del país, así como fomentar el desarrollo de los mismos mediante el otorgamiento de un subsidio para la ejecución de obras, servicios y acciones que permitieran ampliar los beneficios sociales y económicos de las comunidades receptoras, según el documento.

Sin embargo, el Prodermágico no fue contemplado en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio 2019. Es decir, durante el primer año del gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador desaparece el subsidio para los 121 Pueblos Mágicos distribuidos en 31 entidades federativas.

La decisión estuvo a cargo de la Cámara de Diputados e implicó la eliminación del PEF 2019 los recursos del Ramo 21 etiquetados anteriormente para el Prodermágico, mismos que en 2018 ascendieron a 586 millones de pesos.

Miguel Torruco

Al respecto, el presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, Luis Alegre Salazar, aseguró que los gobiernos estatales cuentan con 6 por ciento más de presupuesto para hacerlo llegar a sus Pueblos Mágicos.

No obstante, como él mismo lo declaró a medios de comunicación nacionales en días recientes, “por el momento, a los municipios y a los estados se les entregó un presupuesto adicional de 6 por ciento para que los gobernadores lo usen para apoyar a los pueblos mágicos que ellos consideran más importantes”. Es decir, el aumento no alcanza para cubrir las necesidades de conservación y promoción turística de los 121 Pueblos Mágicos en todo el país.

Pueblos se mantienen en rezago

Pese a que el programa de Pueblos Mágicos y Destinos Prioritarios (Promágico), adscrito al Prodermágico, contemplaba reconocer a los habitantes de estas localidades, así como generar derrama económica, empleo, desarrollo social y económico en beneficio de la comunidad receptora, en 34 de las 121 localidades reconocidas (el 28 por ciento) aumentó el número de pobres, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Según datos del organismo autónomo, 45 demarcaciones que obtuvieron el distintivo de Pueblo Mágico hasta 2018 (37 por ciento), no redujeron sus índices de población en pobreza e incluso en algunos casos aumentaron. La mayoría de localidades en las que no se mejoró la situación de población en pobreza se ubican en el Estado de México, Michoacán, Puebla y Jalisco.

El repunte de los índices de población en pobreza en estos 34 Pueblos Mágicos se dio entre 2010 y 2015. Por ejemplo, en Aculco de Espinoza, Estado de México, el porcentaje de población en situación de pobreza pasó de 54.6 por ciento 61.9 por ciento; en Malinalco, se elevó 10 puntos porcentuales en cinco años, de 66.3 a 76.3; en Metepec, de 25 a 31.6 por ciento; Teotihuacán, de 45.6 a 53.7; Valle de Bravo, de 59.4 a 61.2 y Villa de Carbón, de 68.4 a 71.7 por ciento.

En Michoacán, siete de sus ocho Pueblos Mágicos presentaron este fenómeno. La localidad que registró el aumento más significativo de población en pobreza fue Tlalpujahua, que pasó de 54.2 por ciento en 2010 a 68.9 por ciento en 2015. A esta localidad le siguen, Santa Clara del Cobre, Jiquilpan de Juárez, Cuitzeo, Mineral de Angangueo, Tacámbaro de Collados y Pátzcuaro. Sólo en Tzintzuntzan se logró reducir el índice de pobreza ocho décimas porcentuales.

En Puebla, tres de sus nueve Pueblos Mágicos reconocidos hasta 2018 registraron aumentos en sus índices de población en pobreza de 2010 a 2015: Chignahuapan (68.5 por ciento a 73.2 por ciento), Cholula (47.5 por ciento a 53.3 por ciento) y Pahuatlán de Valle (78.7 por ciento a 79 por ciento), con el índice más alto de habitantes en situación de pobreza entre las localidades reconocidas.

Izamal

Los municipios poblanos con la distinción que registraron una disminución considerable en este sector fueron Cuetzalan del Progreso y Xicotepec de Juárez. En el primero de ellos se logró reducir el índice 4.8 puntos porcentuales (de 79 a 74.2) y en el segundo 6.9, al pasar de 75.4 a 68.5 por ciento de población en pobreza de 2010 a 2015. En los Pueblos Mágicos de Tlatlauquitepec, Huachinango y Zacatlán de las Manzanas la reducción en el índice de pobreza fue menor a 3.5 porcentuales en el mismo periodo.

Finalmente, en Jalisco tres de sus ocho Pueblos Mágicos aumentaron el porcentaje de habitantes en situación de pobreza durante el mismo periodo: Mazamitla, donde se elevó de 51.4 a 54.7 por ciento; Talpa de Allende, de 60.5 a 61.7 por ciento y Tapalpa, de 59.8 a 61.1 por ciento. Cabe mencionar que el último nombramiento que se otorgó en este estado fue a Tlaquepaque en 2018.

Inversiones a proyectos turísticos

Durante el sexenio pasado, los apoyos económicos y técnicos destinados a los Pueblos Mágicos, convenidos entre los gobiernos estatales y el federal, ascendieron a tres mil 546.3 millones de pesos. De esa cifra, el gobierno federal aportó mil 967.6 millones de pesos (55.48 por ciento del total) y los gobiernos estatales aportaron mil 578.7 millones de pesos (44.52 por ciento).

El monto total de presupuesto federal ejercido, registrado y reportado a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por parte del Prodermágico, de 2013 a 2018, ascendió a seis mil 711.6 millones de pesos,  de acuerdo con el Libro Blanco del Prodermágico y programas que lo antecedieron (2012-2018) consultado por este semanario.

Los recursos del Prodermágico tenían carácter de subsidio, por lo que no perdían su carácter federal al ser transferidos a los estados. Las aportaciones federales a este programa se potencializaban con las aportaciones de los estados y/o municipios beneficiarios, mismas que se elevaron a lo largo del sexenio al pasar de $0.89 a $1.42 pesos por cada peso aportado por la Federación, lo que representó una mayor inversión de los gobiernos locales en sus centros turísticos.

Según el documento, de 2012 a 2018 se impulsaron mil 215 proyectos apoyados con recursos del Prodermágico y programas anteriores, con un total de recursos detonados de 11 mil 976.8 millones de pesos. De este monto, las aportaciones federales ascendieron a 6 mil 711.6 mdp, cifra que representa un 56 por ciento del total, mientras que el total de recursos aportados por las entidades federativas fue de 5 mil 265 .2 mdp, es decir, el 44 por ciento de la inversión total.

Los montos del programa se dividían en cinco modalidades de apoyo: Infraestructura y servicios; Equipamiento turístico; Creación o fortalecimiento de rutas, circuitos o corredores turísticos e impulso al Desarrollo Regional Turístico Sustentable y Pueblos Mágicos; Mejora, Rehabilitación o Creación de sitios de interés turístico, así como Asistencia técnica y servicios relacionados a las obras de los proyectos.

Todas las categorías tenían un monto máximo de apoyo federal por proyecto. La primera modalidad contemplaba cableado subterráneo en polígonos turísticos, alumbrado público, iluminación de monumentos y edificios históricos, rehabilitación de fachadas así como de edificios de alto valor turístico, nomenclatura de calles y mobiliario urbano. Su monto máximo era de 250 millones de pesos.

La segunda categoría incluía la creación de centros de convenciones o exposiciones, recintos feriales, parques públicos, centros de atención y protección turística (CAPTA), módulos de información, muelles o embarcaderos turísticos, malecones, andadores turísticos, miradores, mapas de ubicación, entre otros proyectos de equipamiento turístico. Su tope de apoyo de recursos federales era de hasta 100 millones de pesos por proyecto.

La tercera modalidad abarcaba los proyectos que fomentaran la movilidad de los turistas en rutas, circuitos y/o corredores turísticos y en ellos la federación podía invertir hasta 50 millones de pesos por obra.

La cuarta (Mejora, Rehabilitación o Creación de sitios de interés turístico) contemplaba obras encaminadas a la ampliación en la oferta de amenidades y actividades turísticas que implicaran mayor estadía y, por lo tanto, mayor derrama económica, tales como acuarios, tortugarios, cocodrilarios; mercados o parianes gastronómicos y artesanales; además de museos, salas de exhibición artística, galerías y teatros.  Su tope de inversión federal era de hasta 50 millones de pesos.

La última (Asistencia técnica y servicios relacionados a las obras de los proyectos) implicaba la elaboración de proyectos ejecutivos que mostraran y/o aportaran a la viabilidad y factibilidad técnica para la realización de obras. Su monto máximo de apoyo federal ascendía a 25 millones de pesos por proyecto.

Terminar con la exclusión social: reto pendiente en los Pueblos Mágicos

Ante el aumento en los índices de pobreza en casi un tercio de los 121 Pueblos Mágicos en el país, “debe existir un aprovechamiento racional de capacidades y recursos propios de las regiones y territorios“.

Así lo considera el especialista en Turismo Regional Sustentable y Desarrollo Regional del Colegio de Tlaxcala (ColTlax), Dr. Serafín Ríos Elorza, quien además propone “priorizar oportunidades de desarrollo para la población residente”. Es decir, a partir del turismo generar empleos.

El  profesor e investigador lamenta que los promotores turísticos de los Pueblos Mágicos “han olvidado actividades productivas tradicionales, religiosas y la arqueología” y denuncia que la actividad turística actual “no se basa en la preservación y conservación de los recursos naturales y culturales”.

El académico ejemplifica esta situación con los Pueblos Mágicos de Zacatlán, Chignahuapan, y Tlaxco los cuales, a pesar de tener gran afluencia turística, “no han ayudado a salir de la marginación a sus pobladores”. Esto implica que “pese al evidente éxito económico de estos destinos turísticos, los beneficios no permeen en las comunidades receptoras, principalmente en las rurales”, señala.

En su opinión, el turismo puede ser una opción para mejorar la economía interna de los Pueblos Mágicos siempre y cuando “las instituciones, autoridades y comunidades trabajen en coordinación”.

Serafín Ríos ha propuesto a las autoridades turísticas de estos tres municipios impulsar el patrimonio natural, el cultural y que los mismos habitantes de estos Pueblos Mágicos sean quienes propongan los servicios y atractivos para reorientar su vocación productiva al turismo. Sin embargo, pese a la aceptación de la iniciativa por parte de las autoridades municipales, aún están en espera de condiciones para su implementación.

Estados quieren conservar la magia

Luego de que la Cámara de Diputados eliminó el presupuesto que anteriormente se destinaba a los Pueblos Mágicos, algunos municipios que consiguieron la distinción, así como algunos gobiernos estatales, destinarán recursos propios para la promoción turística de estos destinos a nivel local.

Tal es el caso de Cuetzalan del Progreso, en el Estado de Puebla, donde se impulsarán acciones de mantenimiento a los principales atractivos turísticos, de acuerdo con el vocero del ayuntamiento Edgar Balderas.

Cuetzalan

En entrevista para este semanario, Balderas explicó que “ya se hizo la petición al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para renovar la señalética en las calles que se encuentra muy desgastada ya que data del 2007. Además, se está trabajando actualmente en el mantenimiento de todos nuestros monumentos y edificios históricos en el municipio”.

Entre estas acciones destaca también la renovación de la calzada que atraviesa la Junta Auxiliar de San Andrés Tzicuilan, misma que conecta con varios de los atractivos naturales de Cuetzalan, entre los que destacan cascadas y grutas.

El funcionario aseveró que la cancelación del presupuesto para el Prodermágico en el PEF 2019 y el posterior anuncio de la asignación de recursos por parte del gobierno federal a las entidades federativas que cuenten con Pueblos Mágicos representan una limitante para el desarrollo de proyectos debido a que desconocen “cómo va a utilizar el recurso el próximo gobierno estatal”.

A lo anterior, se suma la ausencia de un plan de desarrollo estatal, luego del fallecimiento de la gobernadora de Puebla Martha Érika Alonso, el 24 de diciembre pasado. “Nos encontramos (como municipio) en un limbo hasta que haya un gobernador que plantee un plan de desarrollo estatal por varios años”.

Ante este escenario, asegura Balderas, el ayuntamiento optará por el turismo deportivo mediante el cual se resalte el patrimonio natural de Cuetzalan con la práctica de trial (modalidad deportiva sobre ruedas donde se trata de superar diferentes obstáculos) en sus modalidades de 10, 25 y 50 kilómetros; además del trazo de rutas para el Quetzal Bike Marathon, con la condición de que los empresarios responsables de estos deportes cooperen con las autoridades municipales para la promoción del deporte y talento local.

Al ejecutar estas acciones, sostiene el vocero del ayuntamiento, se buscará “compaginarlas con el tejido social para lograr un trabajo entre todos que, a su vez, refuerce los sentidos de identidad y pertenencia entre los habitantes de Cuetzalan”.

Por su parte, el Secretario de Cultura y Turismo del Estado de Puebla, Alejandro Cañedo Priesca, aseguró el pasado 20 de enero que la desaparición del Prodermágico no afectará a los municipios que cuentan con la denominación de Pueblos Mágicos, ya que se reforzarán las campañas de promoción turística de estas zonas.

El Secretario de Turismo en el Estado de Querétaro, Hugo Burgos García, informó en días recientes que el gobierno estatal otorgará a los Pueblos Mágicos 50 millones de pesos adicionales a la misma cantidad recibida para la promoción turística del estado, otorgada por la federación.

“El objetivo es darle un desarrollo constante a las poblaciones que participen en esta categoría”, indicó Burgos. Además, añadió que la estrategia podría contemplar la participación de empresas privadas, debido al recorte presupuestal a este programa.

En Yucatán, los Pueblos Mágicos de Izamal y Valladolid, así como Puerto Progreso, recibirán nuevas inversiones para infraestructura hotelera y restaurantera principalmente, como parte del programa de estímulos fiscales a los inversionistas del sector turístico, anunciado por el gobierno del estado.

Valladolid

La estrategia propuesta por el Gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, pretende atraer inversiones locales y extranjeras, aseguró el Vicepresidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), quien explicó que “todos los que deseen invertir en Yucatán en el sector turístico tendrán los beneficios de no pagar al 100 o 50 por ciento algunos impuestos”.

Sin embargo, a pesar de la búsqueda de alternativas en las entidades mencionadas luego de la cancelación del programa a nivel federal, no todos los estados que cuentan con Pueblos Mágicos tienen un plan emergente para la promoción turística de su patrimonio natural y cultural.