Reportaje: La poesía, transforma a niños y jóvenes

“Me gustaría que otros niños como yo practiquen la declamación, para que puedan aprender más

Diana Segovia

2019-03-30
Puebla, Puebla

Pero los siglos y la vida

que siempre se renueva

engendraron también una generación

de amadores y soñadores,  

hombres y mujeres que no soñaron

con la destrucción del mundo,

sino con la construcción del mundo

de las mariposas y los ruiseñores.

Los portadores de sueños, Gioconda Belli

 

Desde hace 45 años, el Movimiento Antorchista Nacional (MAN) ha reivindicado la importancia del arte en la transformación del hombre; en obediencia a este principio, impulsa la enseñanza, práctica y difusión de la danza, la música, el teatro, la literatura y la oratoria entre los niños, las mujeres y los adultos de los estratos sociales más pobres del país.

Esta  importante labor de promoción educativa corre a cargo de los Grupos Culturales Nacionales del MAN, entre quienes han surgido figuras artísticas entrañables para los antorchistas del país; son los casos del gran dramaturgo y director teatral Víctor Puebla, el coreógrafo Humberto Vidal Mendoza y la joven maestra Berenice Bonilla López, por citar algunos.

En la Espartaqueada Cultural 2017, Beyonce García Rosas, con apenas 10 años, conmovió al público y al jurado cuando al término de su declamación, “Canto a Aquiles Serdán” del poeta poblano Gregorio de Gante, confesó entre lágrimas que el mensaje del poema era muy similar a su vida en las colonias del sur de la capital poblana.

“Sentí mucha tristeza y furia porque yo entendía el dolor que transmitía la poesía. Además me recordaba que en ese entonces, hace dos años, hubo un saqueo muy cerca de mi colonia. Yo verdaderamente tenía mucho miedo y cuando estaba declamando sentí que estaba describiendo lo que ocurrió en ese entonces”, relata García Rosas a buzos. Para ella, la poesía ha sido una herramienta para su desarrollo y formación personal, pues ha provocado en ella la inquietud por conocer lo que ocurre día con día en su estado natal y en el país.

María de Jesús Rosas Tobón, madre de Beyonce, asegura que gracias a la poesía su hija adquirió una madurez poco común para su edad, logró dominar el titubeo y el miedo al escenario y alcanzó un nivel muy alto en la comprensión de los textos literarios a fin de trasmitirlos de la manera más emotiva y bella.

Declamadores

“A mi hija le gusta muchísimo declamar las poesías que hablan sobre sucesos históricos o revolucionarios. Yo creo que ella siente en su interior que muchas cosas no son justas en la sociedad y es ahí donde yo trato de explicarle cómo se comporta la sociedad en la que vivimos”, comenta María de Jesús.

Además, cuenta que cada que Beyonce García es invitada a participar en una justa de declamación, madre e hija se preparan con medio año de anticipación, porque de suyo, son responsables de sus tareas diarias y se sienten comprometidas con la organización social a la que pertenecen y con el pueblo humilde de México.

“La poesía nos ha permitido a mí y a mi hija convivir. Cuando ella participa en un concurso trabajamos en equipo. Verla crecer para mí es muy importante. Ella ha participado en dos concursos nacionales y en cuatro estatales. Empezó desde los tres años y la primera poesía que declamó fue Sonatina, de Rubén Darío. Ella siempre escoge sus poesías, si yo le comento sobre alguna y no le gusta, le cuesta más trabajo hacer suyas las palabras del autor”, explica a buzos María de Jesús.

Beyonce García dice que la declamación ha logrado transformar su vida y siente inquietud porque otros niños de su misma edad no se involucran con este arte. Cree que es muy importante para el desarrollo de sus mentes que practiquen o disfruten en cualquier arte, pero específicamente desea que hagan suya la necesidad de conocer la poesía.

“Me gustaría que otros niños como yo practiquen la declamación, para que puedan aprender más y sean mejores y más sensibles ante los problemas que nos aquejan como pueblo pobre de México”, dice Beyonce García.


La poesía siempre tiene la respuesta

“Es importante que el joven conozca y lea poesía, que se empapen de ella. Muchas veces, cuando existen problemas, los versos pueden expresar lo que nosotros no. La poesía siempre tiene la respuesta, además de que te enseña, te educa y te transforma totalmente. La poesía tiene la capacidad de transmitir muchas cosas, e incluso de hacer que las llagas más profundas del corazón se hagan más sensibles ante la situación de quienes nos rodean”, expresa Jesús Alejo Jiménez en cuanto al papel de la poesía en la concientización de los jóvenes.

Jesús Alejo es estudiante de la Licenciatura en Expresión Artística e integrante de los Grupos Culturales Nacionales del Movimiento Antorchista. Su especialidad es la Danza Folclórica. Y desde muy joven ha visto declamar a otros maestros y amigos, acción que lo ha motivado a incursionar de esta disciplina.

Para este joven bailarín es muy importante la labor de educación de masas que realiza el MAN y asegura que la poesía es fundamental para despertar el sentimiento de lucha de los campesinos, obreros y amas de casa, toda vez que muchos de los contenidos de esta expresión artística describen los diferentes problemas de miseria provocados por el sistema económico que se domina en el mundo.

“La lucha que Antorcha promueve y el cambio que busca no solo se enfoca a mejorar las condiciones materiales de la gente, sino también a educar y hacer consciente al pueblo de la situación de desigualdad que se vive en nuestro país y el mundo entero. Para lograrlo, Antorcha impulsa el arte para todos, pero especialmente para quienes tienen más carencias económicas debido a la explotación del hombre por el hombre”.

Niño

Alejo Jiménez no solo se cultiva con danza y declamación, también está aprendiendo otras expresiones artísticas –entre ellas música, teatro y oratoria– con el propósito de que en su actividad docente pueda contribuir a la concientización social y política del pueblo pobre.

Para este joven, que ha sido formado y transformado desde que milita en el Movimiento Antorchista, el ejemplo de sus compañeros es la mejor guía, pues su labor y meta es la que invoca el poeta Marcos Rafael Blanco Belmonte: “¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!”, con miras a forjar un mejor futuro para todos.


El papel de la poesía en los revolucionarios

Edgar Alan López es integrante del Movimiento Antorchista y se desempeña como maestro de música en el Instituto de Artes Macuilxóchitl; también es conocido por sus compañeros de lucha como cantante y declamador. Miles de integrantes de esta organización lo han visto cantar en colonias, pueblos y foros muy importantes de México.

Este joven de 26 años es ejemplo de constancia y fidelidad en sus tareas culturales dentro del antorchismo. Alan López afirma que la declamación es una disciplina excluida por los medios de difusión,  pero que Antorcha le ha destinado un sitio muy destacado entre sus militantes e incluso dice que para él, así como para sus compañeros, “cualquiera que se diga revolucionario tiene indiscutiblemente que estudiar la poesía, crear vínculos y discutir con los autores de los versos que son conocidos mundialmente”.

“Para poder declamar y disfrutar cuando otros lo hacen, se necesita de mucha conciencia y sabiduría. Todos tenemos la capacidad de entender la poesía. El proceso de estudio de este arte es muy fructífero para el revolucionario. Se dice que la poesía es el lenguaje del alma y si el alma de un revolucionario pudiera hablar por sí sola, no tengo duda de que lo haría a través de la poesía. Por eso creo fielmente que los revolucionarios debemos practicar esta disciplina”, afirma Edgar Alan López.

La creación de un concurso de declamación, entre los años 1986 y 1987, es muestra del interés del MAN por educar a sus integrantes; la organización anual de este tipo de eventos culturales en las 32 entidades de la República tiene por finalidad el cultivo de esta disciplina y la difusión de los más profundos pensamientos entre los habitantes de las zonas marginadas de México.

Wenses

“Nosotros hemos vivido en carne propia la transformación del individuo en cuanto a su persona; el que se vuelva un ser con un amplio conocimiento, más sensible y capaz de trabajar en equipo, es un resultado de practicar la declamación”, afirma Alan López.

La más grande tarea cultural del país, o al menos la que mayor impacto tiene dentro de la sociedad, es sin duda la que realiza el MAN con el fin de sensibilizar al pueblo mexicano y darle armas a su intelecto, a fin de que se sacuda un poco de la cansada vida de explotado a la que está sometido por este inhumano sistema capitalista.

Este sábado y domingo, el antorchismo nacional se reunió en Querétaro para llevar a cabo el XI Encuentro Nacional de Declamación, en el que participaron miles de ciudadanos provenientes de todos los estados de la República. Para los antorchistas, el reciente  evento cultural es una muestra de que su camino, trazado hace ya 45 años, es el más justo, el más humano y el más correcto para alcanzar la reivindicación de la clase trabajadora mexicana.

Concurso