La inflación marcha bien…

Las investigaciones e informes de organismos especializados recogidos en el Reporte Especial permiten concluir que el plan antinflacionario de la 4T se convirtió en discurso, propaganda y promesas.

Redacción

2022-07-30
Ciudad de México

El ritmo en que aumentan los precios de bienes y servicios básicos se acelera día con día; los porcentajes de incremento en los precios registrados en un mes son rebasados siempre por los del mes siguiente; esto sucede con los bienes y servicios en general, pero el fenómeno se agudiza en los alimentos de consumo indispensable para la inmensa mayoría de la población.

Las investigaciones efectuadas por especialistas muestran cómo los porcentajes de incremento en los precios registrados a finales de 2021 fueron rebasados en el presente año; a mediados del presente mes, las instituciones que dan constante seguimiento a los precios de los productos, especialmente aquellos que integran la Canasta Básica urbana y rural, informaron que los precios de estos artículos básicos no han dejado de elevarse, que los pronósticos oficiales, bastante optimistas para la inflación de 2022 no se cumplieron, quedaron muy rebasados por una inflación general de más del ocho por ciento e incluso el aumento en los precios de algunos alimentos ha llegado hasta un 15 por ciento.

El anuncio de un plan antiinflacionario, del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) y un acuerdo con representantes de poderosas empresas, comprometidas a no elevar los precios de algunos de sus principales productos no ha tenido buenos resultados; los precios siguen su carrera al alza y algún empresario de ésos ya anuncia que tendrá que elevar sus precios. Si esto se cumple, el plan antiinflacionario y su elemento medular, el PACIC, habrán fracasado rotundamente y se habrán convertido en promesas o buenas intenciones, pero con malas bases. En fin, el plan y el paquete habrán servido como buena propaganda electoral, pero no como freno a la inflación ni como un alivio para los estratos de más bajos ingresos, para la clase trabajadora del país.

Las investigaciones e informes de organismos especializados recogidos en el Reporte Especial de buzos permiten concluir que el plan antinflacionario de la 4T, los anuncios optimistas de acuerdos con grupos empresariales y los “paquetes contra la inflación y la carestía” se convirtieron en discurso, en propaganda y en promesas; y prometer lo que no es posible cumplir es demagogia.