Inevitable recesión mundial

La titular del Banco Mundial, Carmen Reinhart, dijo que el crecimiento mundial podría caer al 2.1% en 2022 y al 1.5% en 2023, llevando el crecimiento per cápita a un nivel cercano a cero, si los riesgos a la baja se materializaban. 

Redacción

2022-07-30
Ciudad de México

La titular del Banco Mundial, Carmen Reinhart, se mostró escéptica sobre la posibilidad de que la economía mundial pueda evitar una recesión, teniendo en cuenta el incremento de la inflación, las fuertes subidas de las tasas de interés y la ralentización del crecimiento en China. 

Reinhart, que se reincorpora a la Universidad de Harvard el 1 de julio, tras haber trabajado dos años en el servicio público, dijo que históricamente era una tarea difícil reducir la inflación y diseñar un aterrizaje suave al mismo tiempo, y que los riesgos de recesión son claramente un “tema candente” en este momento. 

“Lo que preocupa a todo el mundo es que todos los riesgos se acumulan a la baja”, comentó Reinhart a Reuters en entrevista, citando una serie de golpes adversos y movimientos de la Reserva Federal (Fed) para subir las tasas de interés tras una década y media de tipos ultrabajos y negativos. 

La crisis financiera mundial de 2008-2009 afectó sobre todo a una docena de economías avanzadas y China era entonces un gran motor de crecimiento, pero esta crisis es mucho más amplia y el crecimiento del país asiático ya no es de dos dígitos, dijo. 

El Banco Mundial recortó este mes su previsión de crecimiento mundial en casi un tercio, a un 2.9%, para 2022, advirtiendo de que la guerra en Ucrania se había sumado a los daños de la pandemia de la Covid-19, y que muchos países se enfrentaban ahora a la recesión. 

Reinhart dijo que el crecimiento mundial podría caer al 2.1% en 2022 y al 1.5% en 2023, llevando el crecimiento per cápita a un nivel cercano a cero, si los riesgos a la baja se materializaban. 

Al preguntársele si se podría evitar una recesión en Estados Unidos o en el mundo, Reinhart dijo: “Soy bastante escéptica. A mediados de la década de 1990, con el presidente de la Reserva Federal (Alan) Greenspan, tuvimos un aterrizaje suave, pero la preocupación por la inflación en ese momento era del 3%, no del 8.5%. No es que se puedan mencionar muchos episodios de endurecimiento significativo de la Fed que no hayan pasado factura a la economía”. 

Reinhart dijo que el gobierno de Biden no fue el único que juzgó mal el alcance del riesgo de inflación, señalando que la Fed, el Fondo Monetario Internacional y otros habían compartido esa opinión, aunque el Banco Mundial lo calificó tempranamente como un “riesgo real”. 

“La Fed debería haber actuado —y lo vengo diciendo desde hace tiempo— más pronto que tarde y de forma más agresiva”, dijo. “Cuanto más se espera, más draconianas son las medidas que hay que tomar”.