Para AMLO no existe la justicia agraria para los campesinos

El abandono lo pagará caro nuestro país, no hay suficiente producción y tendremos falta de alimentos. “Lo más grave está por llegar, gracias a la ineptitud del gobierno”, alertó Álvaro López, dirigente de la UNTA.

Redacción

2022-06-27
Ciudad de México

El gobierno de la República carece de una política agraria para resolver los conflictos que quedan que son en promedio unos 3OO conflictos agrarios, afirmó el Secretario General de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, Álvaro López Ríos.

Esto deja en claro que en el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador la justicia Agraria para los campesinos e indígenas no existe.

Para el dirigente de la UNTA hoy se deja a la deriva a los dueños de la tierra y a quienes cargan con conflictos agrarios sin resolver, esto en un país con una larga trayectoria en el reparto Agrario.

La propiedad social, que comprende el 52% del territorio nacional en alrededor de un poco más de 32 mil ejidos y comunidades, carecen de una política de desarrollo y de presupuesto para atender sus necesidades, afirmó.

 

 

Al emitir un pronunciamiento luego de que López Obrador señalara que ha resuelto más conflictos agrarios de los que prometió, López Ríos resaltó que el gobierno de la República carece de una política agraria para resolver los conflictos que quedan.

Todo ello porque la Sedatu ha sido convertida en una entidad de desarrollo urbano de manera exclusiva y sus obras de dudosa utilidad pública y caras se realizan en el ámbito urbano.

El sector Agrario ha sido desmantelado y lo que queda lo opera una burocracia que carece de experiencia, ineficaz y corrupta.

“En Sedatu, Conavi, RAN, Procuraduría Agraria y Tribunales Agrarios se dedican al negocio”, dejó en claro el dirigente de la UNTA.

Las organizaciones agrarias que quedan después de 3 años de gobierno Obradorista y los conflictos agrarios pendientes, se encuentran en el limbo, sentenció.

El presupuesto para el sector Agrario es ínfimo, por eso se dejó de atender obligaciones jurídicas y las establecidas en el Acuerdo Nacional para el Campo. Hoy el campo se encuentra en el desamparo, la Justicia Agraria es inexistente y los conflictos duermen el sueño de lo injusto.

El abandono lo pagará caro nuestro país, no hay suficiente producción y tendremos falta de alimentos. “Lo más grave está por llegar, gracias a la ineptitud del gobierno”, alertó