La estigmatización de la homosexualidad

Ahora se sabe que la homosexualidad está presente en todo el mundo natural, desde los seres vivos más sencillos hasta los más complejos. Protozoarios, algas, plantas, animales invertebrados y vertebrados poseen comportamientos homosexuales.

Citlali Aguirre Salcedo

2022-06-26
Ciudad de México

La homosexualidad ha sido considerada como un comportamiento inmoral, indecente y enfermo. Pero, ¿quién definió qué es lo moral y qué es lo inmoral?

En un momento de su desarrollo, las sociedades humanas tuvieron que organizar la repartición de los recursos. ¿Cómo determinar quiénes tenían más derecho sobre los demás? ¿Qué derecho tenían los hombres blancos europeos de las potencias económicas de los Siglos XV y XVI para llegar a América, Asia y África y disponer de todo lo que ahí hubiese, incluidos los nativos y las riquezas naturales?

Fue necesario “naturalizar” y justificar la “supremacía” de los hombres blancos y su derecho por encima de todo y todos los que existen; de esta tarea se ocupó la ciencia medieval, vinculada estrechamente a la Iglesia. Así surgió la scala naturae, la concepción del orden natural que situaba a los hombres blancos como los seres más evolucionados. Por debajo de ellos y al nivel de los demás animales estaban las mujeres, las personas de color y los indígenas. Los blancos eran la cúspide de la evolución de la naturaleza. Su cuerpo y mente eran los más desarrollados; solo ellos eran capaces de determinar la “moralidad”, la “decencia”, lo “correcto” y lo “incorrecto”. Los homosexuales quedaron también debajo de ellos.

La homosexualidad era considerada una aberración, algo que escapaba a la estructura natural del mundo. Había que combatirla y “curarla” con terapias muchas veces violentas. Estas concepciones arraigaban en la conciencia social debido también a la falta de conocimiento, dado el estado primitivo de las ciencias. Aún no existía la biología, bioquímica y demás ciencias como ahora las conocemos. Fue hasta 1973 que la Asociación Americana de Psiquiatría retiró a la homosexualidad de sus Manuales Diagnósticos y Estadísticos de los Trastornos Mentales; la Organización Mundial de la Salud hizo lo mismo el 17 de mayo de 1990, al retirar a la homosexualidad del Catálogo Internacional de Enfermedades.

 

 

Ahora existen más herramientas científicas para conocer lo que existe en nuestro interior y exterior, pero aún persisten en algunas sociedades, como México, ciertos elementos ideológicos de dicho “orden natural” que alimentan actitudes discriminatorias hacia las y los homosexuales. La ciencia moderna nos permite conocer qué aspectos están realmente determinados por nuestra biología y ha nulificado la jerarquización propuesta por la scala naturae. Aunque la hegemonía social de los blancos persiste, su superioridad biológica y evolutiva ha perdido todo fundamento científico, no hay elementos que la sustenten. Y lo mismo acontece con la “inferioridad biológica” e “incapacidad mental” de las mujeres, las y los homosexuales, indígenas, personas de piel oscura u ojos rasgados.

Ahora se sabe que la homosexualidad está presente en todo el mundo natural, desde los seres vivos más sencillos hasta los más complejos. Protozoarios, algas, plantas, animales invertebrados y vertebrados poseen comportamientos homosexuales. En el caso de nuestra especie, la homosexualidad se extiende a todas las sociedades y existe ya un gran cuerpo de evidencia científica que indica que la homosexualidad humana es absolutamente compatible con la salud mental normal y adaptación social plena.

En 2019, se publicó en la revista Science el estudio más ambicioso a la fecha con personas con preferencias homosexuales. El estudio analizó los datos genéticos (genoma completo) de 493 mil personas de Estados Unidos, Inglaterra y Suecia. Además del análisis genético, las personas participantes respondieron preguntas sobre su comportamiento y salud. Los investigadores del estudio hallaron que la genética sí es un factor, responsable quizá de un tercio de la influencia respecto a si alguien es homosexual. Dicha influencia no proviene de un solo gen, sino de muchos, cada uno con un pequeño efecto (algunos relacionados con las hormonas sexuales, testosterona y estrógeno). El resto de la explicación incluye factores sociales o medioambientales, por lo que resulta imposible predecir la orientación sexual de una persona únicamente mediante sus genes. El estudio reveló también que la sexualidad humana es muy compleja y puso en duda la validez de determinismos como “homosexual” y “heterosexual”. También reconoció que aún no se sabe cómo las influencias socioculturales en la preferencia sexual interactúan con las influencias genéticas.

Si la estigmatización, minusvaloración y discriminación de la homosexualidad surgió con la justificación del dominio de unas personas por otras, mas no de bases científicas, ¿por qué preservarlas?