Parábolas y paradojas de Franz Kafka ( I de II)

Este libro recoge las más famosas obras del famoso autor checo: destacan "La metamorfosis", "La condena" y "El castillo"; 150 cuentos, 500 cartas, su autobiografía y cuadernos de notas.

Ángel Trejo Raygadas

2022-05-08
Ciudad de México

Este libro se integra con las figuras retóricas de mayor relieve en las obras del famoso autor checo –Praga, 1883 - Kierling, Austria, 1924– entre las que destacan cinco novelas (La metamorfosis, La condena, El castillo, El proceso y América), 150 cuentos, 500 cartas, su autobiografía y cuadernos de notas. La antología fue editada primero en Alemania en 1935; y en el año 2000 la editorial argentina Longseller la publicó con traducción y prólogo de Beatriz Stilman. En este texto, la escritora recuerda los principales rasgos de la propuesta literaria de Kafka: personajes obsesivos que lindan en el absurdo, la fantasía extrema y la locura.

Entre el centenar de fragmentos recogidos en la compilación destaca el primero, dedicado precisamente a definir una parábola: “Muchas personas se quejan porque las palabras de los sabios jamás son otra cosa que parábolas, y resultan absolutamente inservibles en la vida cotidiana, que es la vida única que poseemos. Cuando el sabio nos advierte: ‘elévate’, no nos quiere decir que tengamos que alcanzar cierta ubicación real, lo que quizá podríamos hacer, de alguna manera, si el esfuerzo valiera la pena. El sabio se refiere a ciertos misterios de la lejanía, a algo que para nosotros es desconocido; a algo –esto también es cierto– que él mismo no es capaz de designar con mayor precisión. Por lo tanto, en este punto no nos resulta de ninguna ayuda. Todas esas parábolas se limitan a expresar que lo incomprensible es incomprensible, y esto ya lo sabemos sin ninguna ayuda. Pero, ¿y las penurias contra las que debemos luchar diariamente? Ése es un asunto distinto.

Refiriéndose a esto, dijo una vez un hombre:

–¿Por qué tanta reserva? Si ustedes solo se limitaran a obedecer las parábolas, terminarían por volverse parábolas ustedes mismos, y de esa manera se liberarían de todas sus preocupaciones diarias.

A lo que el otro repuso:

–Apuesto a que esa afirmación también es una parábola.

El que había hablado antes dijo:

–Ha ganado.

Su interlocutor dijo:

–Pero desafortunadamente solo en parábola.

Y el otro dijo:

–No: ha ganado en realidad. En parábola ha perdido.

En otro fragmento muy breve, Kafka escribió: “Si hubiese sido posible erigir la Torre de Babel sin subir por ella, su construcción nos hubiese sido permitida”.