El derretimiento de los casquetes polares

Solo es necesario que una fracción del hielo antártico se derrita para causar estragos en el nivel geológico en nuestro planeta. Un incremento del nivel del mar que supere los dos metros de altura pondría en peligro a 770 millones de personas.

Jorge Adrián Serrano

2022-05-08
Ciudad de México

Los polos de la Tierra están conformados por grandes masas de hielo que abarcan 10 por ciento de la superficie terrestre y reciben el nombre de glaciares de casquete. Un glaciar es una gruesa masa de hielo que se forma sobre la superficie terrestre por la acumulación, compactación y recristalización de la nieve.

En el caso de los glaciares que se ubican en los polos terrestres, reciben el nombre de glaciares de casquete o simplemente casquetes polares, pues se extienden por varios kilómetros cuadrados, cubriendo grandes extensiones de tierra continental. La poca radiación solar que llega a los polos permite la acumulación de grandes extensiones de hielo.

En el polo norte se ubica el casquete polar ártico, el cual cubre 80 por ciento de la isla de Groenlandia y parte del océano Ártico, cuenta con una extensión de 1.7 millones de kilómetros cuadrados y un espesor promedio de mil 500 metros. La cantidad de hielo almacenado en este casquete polar representa el ocho por ciento de todo el hielo glaciar de la Tierra.

En el polo sur, el casquete polar antártico ocupa una superficie de 14 millones de kilómetros cuadrados con espesor promedio de cuatro mil 300 metros y cubre 98 por ciento del continente antártico. La cantidad de hielo almacenado en la Antártida representa cerca del 90 por ciento de todo el hielo glaciar del planeta. En esta masa de hielo se almacenan casi dos tercios de toda el agua dulce del planeta.

Desafortunadamente, debido al calentamiento global, la integridad de los casquetes polares se ha visto en peligro, debido a la disminución en extensión y en grosor de las masas de hielo. La atención de los estudios científicos se ha centrado en el ártico, pues los datos indican que se derrite con mayor velocidad que el antártico. En los últimos 50 años, el grosor del hielo ártico ha disminuido 40 por ciento y la tasa de deshielo ha incrementado en un 68 por ciento con respecto a los últimos 24 años. Si bien en verano la masa de hielo ártica solía reducirse hasta la mitad de su extensión, con el incremento de la tasa de deshielo puede ocurrir que antes de 2050 el ártico quede sin hielo en época de verano por primera vez en la historia de la humanidad.

Por su parte, el casquete polar antártico mantuvo un ligero incremento de su masa de hielo de 1979 a 2009. Se ha propuesto que esto fue un efecto pasajero debido a que el derretimiento del hielo provoca la disminución de la salinidad, lo que incrementó el punto de congelación del agua. No obstante, a partir de 2012 a la fecha, la evidencia obtenida de información satelital y de las estaciones de investigación indica que el casquete glacial antártico ha comenzado a derretirse también.

Solo es necesario que una fracción del hielo antártico se derrita para causar estragos en el nivel geológico en nuestro planeta. La comunidad científica está alerta, pues ha detectado que la zona más vulnerable a tal evento es el glaciar Thwaites, ubicado al occidente de la Antártida. Este glaciar es del tamaño de Reino Unido y su masa de hielo tiene el potencial de incrementar el nivel promedio del mar en tres metros. La principal causa de que esta zona se derrita con rapidez es que, geológicamente, el sustrato de roca que sostiene al glaciar está por debajo del nivel del mar.

El Panel Intergubernamental de Cambio Climático consigna, en su informe de 2019, que un incremento del nivel del mar que supere los dos metros de altura para 2100 pondrá en riesgo al 10 por ciento de la población mundial, es decir, a 770 millones de personas. Por esto, el glaciar Thwaites ha sido apodado por la comunidad científica como “el glaciar del juicio final”. De monitorear los casquetes polares y el nivel de mar sabremos si la humanidad logrará mitigar los efectos del calentamiento global.