La impunidad bajo el gobierno de Sheinbaum

Han pasado 12 meses y nada se sabe de los responsables, no se ha reparado el tramo colapsado y las víctimas han sido abandonadas a su suerte, sin atención médica y psicológica ni indemnizaciones.

Redacción

2022-05-01
Ciudad de México

Se cumple un año del desplome de la Línea 12 del Metro, sin que ninguna investigación arroje resultados que permitan identificar a los responsables del terrible accidente; ninguno de los funcionarios de gobierno directamente encargados de la construcción, funcionamiento, supervisión y mantenimiento de esa obra ha sido llamado a cuentas, enjuiciado o siquiera investigado, a pesar de todas las acusaciones y denuncias que surgieron inmediatamente después de la tragedia. Los culpables gozan, hasta el día de hoy, de completa impunidad. Los funcionarios, bajo cuya responsabilidad se encontraba todo el Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC-Metro), desde su directora, Florencia Serranía, hasta la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, pasando por el exjefe de Gobierno Marcelo Ebrard, viven tranquilos, no obstante las denuncias y pruebas presentadas en su contra, pruebas de omisión, irresponsabilidad y negligencia; algunos hasta reciben precandidaturas como premio.

Días después de la tragedia en la Línea 12, buzos destacó, en su Reporte Especial (edición 976), varios hechos que hoy debemos recordar, que no deben pasar desapercibidos:

Muchas voces se elevaron para denunciar omisión, irresponsabilidad y negligencia del gobierno de la Ciudad de México (CDMX) ante las advertencias de irregularidades en ese tramo de la Línea 12 y del peligro que eso representaba; se hizo caso omiso a tales advertencias y se descalificó a los denunciantes, intentando acallarlos, incluso por parte del Presidente de la República, en su conocido estilo.

Los seguidores de AMLO pidieron a la opinión pública (a través de las redes sociales) que ayudara al gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) siendo paciente y esperando la información oficial sobre el caso. Paciencia y prudencia, pidieron los mismos que por años se especializaron en el linchamiento mediático de gobiernos anteriores sin esperar jamás los resultados de ningún estudio o dictamen ni presentar prueba alguna; los personajes objeto de su condena eran declarados culpables antes de ir a juicio porque así lo habían decretado. Pero como esta vez los acusados eran figuras destacadas de Morena y no los villanos del PRIAN, los defensores de AMLO y de la 4T se revistieron de tolerancia y comprensión.

Y cuando Sheinbaum prometió realizar una investigación del “accidente”, este semanario advirtió que el proceso no podía estar a cargo de los funcionarios de la CDMX, acusados de negligencia, toda vez que se convertirían en juez y parte, investigando un caso en el que deberían ser investigados y recibir el castigo correspondiente de hallarlos culpables.

Han transcurrido 12 meses. Los dictámenes técnicos arrojaron luz sobre las causas del desplome en el tramo Olivos-Tezonco apuntando a fallas de origen, a la negligente supervisión que permitió el empleo de materiales inadecuados en la obra; fallas todas que implican a tres gobiernos capitalinos sucesivos y a la exdirectora del STC-Metro; sin embargo, el caso permanece sin cambio alguno: nada se sabe de los responsables, no se ha reparado el tramo colapsado y las víctimas han sido abandonadas a su suerte, sin atención médica y psicológica, sin indemnizaciones y sin que las autoridades encargadas del caso se dignen siquiera recibirlos.

Dos tipos de víctimas siguen sin alcanzar justicia: los sobrevivientes, a quienes se les niega atención médica y psicológica y las familias de los fallecidos, que no han recibido la indemnización debida. Ante este trato inhumano y ante la evidente impunidad de que gozan los culpables, de nuevo surgen voces que denuncian los hechos y que buzos recoge en la presente edición.