Las “nuevas” guerras imperialistas

Con la desinformación, los medios al servicio del imperialismo ganan batallas entre la opinión pública; y a través de la guerra psicológica logran aislar al enemigo de sus posibles aliados o lo hacen perder el respaldo popular.

Redacción

2022-03-13
Ciudad de México

Esta semana, el Reporte Especial de buzos aborda oportunamente el tema de la clasificación y las características esenciales de las “nuevas guerras” que el imperialismo ha perfeccionado hasta hacerlas cada vez más devastadoras. Su doctrina y su práctica guerreras le han servido para la intromisión en los asuntos internos de muchos países lejanos que no requieren de su presencia militar ni de su tutela. El mismo Reporte demuestra que estas guerras ya no tienen nada de nuevas, que hace décadas las viene desarrollando la primera potencia imperialista en todo el mundo y que en cada intervención aplica las experiencias anteriores, manipulando la verdad y justificando el saqueo en nombre de la democracia.

Manipular los hechos, mentir a las mayorías y hacerles creer que suceden cosas distintas a la realidad es parte de la guerra mediática, que puede llegar a controlar la mente y reducir a la población al miedo, a la desconfianza y a la aceptación del manipulador imperialista; también sirve para sembrar el terror o para desmoralizar al oponente. Con la desinformación, los medios al servicio del imperialismo ganan batallas entre la opinión pública; y a través de la guerra psicológica logran aislar al enemigo de sus posibles aliados o lo hacen perder el respaldo popular. Éstas son algunas de las “nuevas guerras” que se describen y ejemplifican en las páginas de buzos.

Un ejemplo de las “guerras de quinta generación” es el bombardeo mediático que todos soportamos desde hace varios días y que pretende convencer a todos de que, en el conflicto ruso ucraniano, el villano es Vladimir Putin y el salvador del mundo es el gobierno yanqui, convirtiendo a un permanente saqueador de naciones en una blanca paloma. Estados Unidos y sus cómplices iniciaron la guerra mediática contra Rusia mucho antes de que el gobierno ruso decidiera llevar a cabo la Operación Militar Especial en Ucrania. Este bombardeo incesante trata de ocultar las causas de tal operativo, que en estas páginas expuso buzos en días pasados.

Hoy, que a todas horas nos bombardean con noticias distorsionadas para conmovernos ante el sufrimiento del pueblo ucraniano y la denuncia de millones de desplazados, y experimentamos en carne propia el perverso diseño de estas “nuevas” guerras de la potencia imperial, conviene recordar la extensa lista de agresiones, bombardeos y genocidios que durante décadas de hegemonía mundial ha promovido Estados Unidos en nombre de la democracia y la libertad, sin que los organismos internacionales condenen al unísono su actuación, dicten sanciones económicas en su contra, le cierren el espacio aéreo y cibernético y censuren a sus medios para impedir que digan la verdad.