Qué nos dará la Fórmula 1 en 2019

Un posible test de Mick Schumacher con Ferrari llegó al Salón del Automóvil de Detroit, Estados Unidos (EE. UU.), donde el nuevo presidente de esta firma, John Elkann, no negó ni admitió tal posibilidad.

Armando Archundia

2019-01-21
Ciudad de México

Un posible test de Mick Schumacher con Ferrari llegó al Salón del Automóvil de Detroit, Estados Unidos (EE. UU.), donde el nuevo presidente de esta firma, John Elkann, no negó ni admitió tal posibilidad. “Eso es algo que hablaremos en el momento adecuado”, dijo al enviado de la Gazzetta dello Sport, la misma respuesta que dio ante la declaración de Stefano Domenicali. Solo alabó al nuevo boss del equipo, Mattia Binotto, con el que “Ferrari es más fuerte”. 

Mick Schumacher, que esta temporada disputará la Fórmula 2 y con quien coquetean tanto Maranello como Mercedes, podría debutar en los test de la Fórmula 1 (F1) tras la carrera de Bahréin, según motorsport.it, o en los del Gran Premio de España en Montmeló, donde podría colocarse entre los pilotos de la Drivers Academy de Ferrari. El Mundial de la F1 de este año arrancará en Australia y terminará en diciembre en Abu Dabi.

Los mejores en el MVP de la NBA

Con la temporada 2018-2019 ya cumplida, el debate por los premios a los mejores está en pleno apogeo. En esta lucha se mencionan los nombres de Harden y Antetokounmpo por el MVP y el de Doncic como favorito para el Rookie del Año, aunque también se citan otros nombres que pueden dar la sorpresa en la segunda mitad del campeonato. El alero de Golden State Warriors aseguró que el esloveno parte con ventaja frente a los otros rookies por no haber tenido que “estudiar ni ir a clase”.

“Doncic jugó en Europa la temporada pasada, mientras que el resto de los rookies estaban en las universidades estadounidenses (collages). Así que él ya jugaba y aprendía en la segunda mejor liga del mundo sin tener que ir a las salas de estudio (...) ni nada de todas esas actividades extra con las que sí tenían que cumplir el resto de los chicos. Él lleva concentrándose solo en su juego tal vez desde los 14 años. Eso le da ventaja y se nota que es seguro, no tiene miedo en los momentos importantes. Va a ser una fuerza en la NBA”.

Las palabras de Kevin Durant sobre la diferencia entre Doncic y la gran mayoría de sus pares de la camada en 2018, han creado ciertas discrepancias aunque no se alejan mucho de las que dijo LeBron James, tras medirse por primera vez con el jugador esloveno. “Creo que los jugadores europeos se desarrollan más rápido que los de la NBA, es decir, los estadounidenses. Creo que (Doncic) ha estado en una etapa de pro-desarrollo, ¿durante cuántos años?, ¿desde que tenía 15? No pienso que la final apretada de un partido en campo rival, le intimide. No creo que este tipo de partidos sean algo que no haya visto antes. Es lo mejor del baloncesto europeo profesional pues desarrollan a sus jugadores a edades muy tempranas”, aseguró James, tras el duelo que midió a los basquetbolistas en el Staples Center.

Ninguno pone el acento en los niveles formativos y educativos obtenidos en una y otra parte, sino en algo completamente cierto: la diferencia de exigencia que tuvo Doncic con respecto a sus competidores por el premio Rookie del Año fue enorme en las últimas temporadas. De esta manera, la curva de desarrollo entre Doncic y el resto de los jugadores novatos es distinta: él maduró y la mayoría, aún no.

El esloveno se integró completamente a la disciplina del primer equipo del Real Madrid cuando tenía solo 16 años, y con 18 años compitió con grandes jugadores del viejo continente, hasta el verano pasado. Nombres como el de Deandre Ayton y Marvin Bagley, uno y dos del draft, respectivamente, no disputaron encuentros de ese nivel en el primer año de universidad. En la inmensa mayoría sus partidos estuvieron lejos del baloncesto de élite. Una estancia escolar obligatoria de un año (one and done) a la que no tuvo que someterse el exjugador blanco a causa de los criterios de elegibilidad, establecidos en los convenios colectivos de la NBA a partir de 2005, y que detuvieron el salto directo de los basquetbolistas de institutos escolares a la liga profesional estadounidense.