¿Qué nos espera en 2022?

Más desolación, atraso económico, violencia, pobreza, marginación, ignorancia, entre otros problemas más, como la falta de apoyos decididos al campo y a la educación.

Brasil Acosta Peña

2022-01-10
Texcoco, Estado de México

Más pobreza, más violencia, más pandemia, más corrupción, más autoritarismo y una economía del cangrejo que camina hacia atrás. Sí, más pobreza porque este gobierno que ha difundido que trabaja para los pobres, en realidad favorece a las empresas neoliberales que tanto criticaba, y porque el alza de precios empeorará la vida de los mexicanos más necesitados. Se sabe, por ejemplo, que el precio de la tortilla subirá por arriba de 20 pesos en algunas ciudades del país, así como el de otros productos de la canasta básica. No hay empleos; y los creados después de la pandemia son de peor calidad porque tienen menor paga y exigen más esfuerzos. Más violencia porque en este gobierno hay más muertos que en los gobiernos “neoliberales” anteriores, con los que comparte modelo económico pero resultó peor que ellos en materia de seguridad. “Los homicidios son la octava causa de muerte en la población en general (36 mil 579, 3.4 por ciento) y la sexta causa de muerte en hombres (32 mil 147, 5.5 por ciento)”, informa el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Como se ve, se ha institucionalizado la violencia en México y cuidado con que nos acostumbremos a escuchar sin asombro que en tal estado hubo tantos muertos en un enfrentamiento, o tantos colgados en un puente; pues en ese momento habremos permitido la mayor degradación; y seremos, como dijo Thomas Hobbes, “el hombre que es el lobo del propio hombre”.

Este gobierno, como ya lo hemos advertido a lo largo del año pasado, desestimó la pandemia. ¿Recuerdan cuando el Presidente declaró ante los medios que salieran a comer a la calle y que el cubrebocas no servía? ¿Recuerdan que Hugo López-Gatell, para justificar tal disparate, emitió otro disparate: “los cubrebocas sirven para lo que sirven y no sirven para lo que no sirven”? Cantinflas en su mejor versión. No solo desestimó la pandemia, sino que mató a muchos mexicanos –entre ellos a mi hermana– por la falta de apoyo a los médicos; por la falta de medicamentos; por la falta de apoyo a los hospitales. En fin, por descuidar la pandemia de Covid-19, que a la fecha ha cobrado la vida de más de 300 mil mexicanos y ha colocado al país en el primer lugar mundial en muertes de personal de salud.

Nos espera más corrupción. En 2021, efectivamente, pudimos darnos cuenta de más lindezas del gobierno morenista, acerca del cual el periodista Raymundo Rivapalacio, el pasado 20 de diciembre, escribió en su columna: “Prácticamente cada día hay denuncias en la prensa sobre corrupción en el gobierno, mientras López Obrador tiene marcada su propaganda con la palabra ‘bienestar’. En muchos rubros la gestión ha caminado hacia el beneficio de unos cuantos, y en perjuicio de las mayorías. La realidad es que los privilegios que reiteradamente asegura desaparecieron, se transfirieron de manos, causando, muchos de sus leales, daños irreparables”.

Antes, en efecto, había corrupción pero ahora hay más; y a México le pasó lo mismo que al leproso cuyo cuerpo estaba lleno de moscas. Al verlo un hombre bueno, creyendo que le haría el bien, le espantó las moscas y se fue. Al poco tiempo volvió para preguntarle que cómo le había ido con su ayuda y el pobre leproso le reprochó enérgicamente: “¿Cuál ayuda? Me espantaste las moscas que, como quiera, ya estaban hartas y llegaron las hambrientas, por lo que me fue peor que antes”. Así les pasó a los mexicanos: creyeron que votar por AMLO y Morena mejoraría sus condiciones de vida y la corrupción se acabaría; pero ahora están viendo que hay cerca de cinco millones de pobres más, que los ricos son más ricos y que las moscas hambrientas de Morena están saqueando el presupuesto federal. Basta recordar a los hermanos del Presidente recibiendo dinero en efectivo, en una acción muy similar en la que René Bejarano, “el señor de las ligas”, recibía dinero de un empresario argentino cuando era el brazo derecho de AMLO, quien entonces era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX).

Más autoritarismo. Sí, efectivamente, porque cuando no se cumplen los caprichos presidenciales, como la consulta para la revocación de mandato, entonces AMLO lanza la caballada mañanera contra quienes sensatamente han planteado la imposibilidad económica para realizar tal consulta, ya que en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2022 no se consideraron los cuatro mil millones de pesos (mdp) que en números redondos requiere el Instituto Nacional Electoral (INE) para financiarla. En desquite contra la decisión de los consejeros electorales para posponerla, ahora el gobierno morenista buscará a toda costa desaparecer un órgano autónomo que tanto trabajo nos ha constado construir a los mexicanos y que organizó las elecciones que convirtieron en presidente a AMLO. Por cierto, la solución es muy sencilla: ¿Morena quiere consulta? Que su gobierno le dé más dinero al INE para realizarla y listo; si no, que respete al INE. Los antorchistas estamos dispuestos a denunciar las arbitrariedades que se cometan contra los órganos que con razón critican al Presidente, quien quiere desaparecerlos porque no desea que “haya contrapesos”.

Hay más “economía de cangrejo” porque, en efecto, el Presidente se empeña en realizar tres obras inútiles: el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, cuya construcción no activa el desarrollo económico siquiera regional; y porque, finalmente, el fortalecimiento de las empresas Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE) es una opción de política económica incongruente con la realidad nacional e internacional porque el uso de energías contaminantes contraviene la necesidad de producir energías limpias y ha encarecido los precios de los productos, particularmente los de la canasta básica; de manera que la vida de los mexicanos ahora cuesta más porque la inflación tiene una tasa del 7.3 por ciento, según el Banco de México (Banxico); porque crecen los pobres y porque las Pymes no soportan las bajas ventas, cierran sus puertas y tanto empleados como empleadores se quedan sin trabajo para luego buscar otro empleo en el que, si lo encuentran, obtendrán ingresos mucho peores.

Así que, a manera de resumen, la respuesta a la pregunta hecha originalmente: ¿Qué nos espera en 2022? Más desolación, atraso económico, violencia, pobreza, marginación, ignorancia, entre otros problemas más, como la falta de apoyos decididos al campo y a la educación. Si este gobierno no ayuda, como ofreció a los desprotegidos de México, toca la hora de dar la batalla ideológica; de tal suerte que eduquemos y organicemos al pueblo de México para que despierte de su marasmo y tome en sus manos las riendas del futuro de la nación. Ya probamos de todo y seguimos igual. Falta, pues, que el propio pueblo gobierne y para ello debe hacer crecer a su organización revolucionaria, el Movimiento Antorchista Nacional y con ella acceder al poder político nacional para construir una patria más justa, libre y soberana. Por lo pronto, con el voto consciente, toca sacar a Morena del poder con el objeto de detener la debacle de esta nación.