Sheinbaum abandona CDMX; otro candil de la calle morenista

En la actual administración hay un pésimo control de los recursos; tampoco existe la capacidad para disponer de un programa para rescatar la economía capitalina.

Miguel Ángel Casique Olivos

2022-01-09
Ciudad de México

Desde que la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbaum, se enteró de que es la “corcholata preferida” y que su “jefe político”, el Presidente, la anda placeando en algunas entidades del país, empezó a promoverse por cuenta propia mediante la circulación de encuestas en las que se muestra que tiene buena percepción como gobernante.

Este hecho quizás explica por qué, hasta el pasado 30 de septiembre, la CDMX solo había ejercido 160 mil 400 millones de pesos (mdp) de los 179 mil 580 mdp que tenía programados para 2021, y que de los 30 mil 419.5 mdp que le quedaban en el último periodo anual solo ejerció ocho mil 552.2 mdp, reservándose más de 20 mil mdp. ¿Qué pasó con este dinero? ¿Dónde quedó? ¿Es para el cochinito regordete para contar con al menos unos 50 mil mdp en 2023?

En una entrevista de prensa, Ángel Isaac Ochoa, presidente de la organización civil Ciudad con Todos, reveló “que en la actual administración hay un pésimo control de los recursos y que tampoco existe la capacidad para disponer de un programa para rescatar la economía capitalina”. Aseguró: “es lamentable ver cuántos negocios han quebrado, cuántas empresas han tenido que cerrar sus espacios laborales... todo ello tiene que ver con el mal desarrollo y desempeño del gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum y su partido Morena”.

La crítica es directa y se enfoca en la administración de la Jefa de Gobierno porque, más allá del “guardadito” para su campaña, no ha querido atender los problemas sociales que padecen las familias pobres de la capital de la República; tampoco los de la inseguridad pública; ni enmendar la mala planeación que hay en el transporte; ni enfrentar, desde luego, el alza incontrolable de los precios de la canasta básica.

La ciudad es un espejo de lo que pasa en el país. Si hasta antes de 2018 las cosas eran complicadas, porque era difícil que conciliaran el Presidente de la República de un color con el Jefe de Gobierno de otro color –diferencias que se reflejaban en la desatención y en las restricciones en el gasto destinado a servicios urbanos básicos como el agua potable, el drenaje, el transporte público, etc.– hoy, este tipo de problemas no debería existir cuando el mandatario nacional y la Jefa de Gobierno son del mismo partido.

En 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Sheinbaum hacían mancuerna política, todo era bien visto y se pensaba que como ambos eran del mismo partido, la gran metrópoli no enfrentaría ningún problema. Además, Claudia era la alumna preferida de AMLO y aunque se sabía que era una colaboradora muy cercana a él, muy pocos suponían que este vínculo llegaría a la subordinación total y que por obedecer en todo al Presidente desatendería las necesidades generales y locales de los habitantes de la CDMX.

Esta subordinación ciega le impide a Claudia escuchar, atender y resolver los problemas más urgentes de la población. Por ello, la ciudad está abandonada a su suerte, con una pésima infraestructura urbana, baches por todos lados, los sistemas de agua potable y drenaje son deficientes.

Otro ejemplo de su fracaso en la operación política fue el accidente de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (STC-Metro), donde tuvo que aceptar la intervención de AMLO para quedar bien con él. Por estas malas decisiones, en junio del año pasado, perdió la mitad de las alcaldías de la capital de la República y ahora toma una política agresiva contra algunos de los alcaldes oponentes.

A pesar de que la encuesta del diario Reforma le da una aprobación del 65 por ciento y dice que cinco de cada 10 capitalinos consideran que ha controlado bien la pandemia, otros resultados revelan que siete de cada 10 personas (72 por ciento) piensan que la inseguridad pública es el principal problema de la CDMX; que seis de cada 10 personas (56 por ciento) ven una economía debilitada porque la inflación se ha desbordado y el 87 por ciento consideró que, en los últimos tres meses, el precio de los alimentos incrementó, entre ellos la tortilla, con el 86 por ciento, y los medicamentos, con 78 por ciento.

Además, se sabe que en el último año, al menos 253 mil personas se empobrecieron más en la capital de la República; que se perdieron más de 200 mil trabajos y más de 70 mil negocios cerraron sus puertas. Estos datos contrastan con el compromiso que hizo Sheinbaum de que la capital sería una ciudad innovadora, de derechos y libertades. Con respecto a este compromiso, hay que recordar cómo los granaderos agredieron a la alcaldesa Lía Limón; a los colonos de Tláhuac que protestaban porque sus hogares se habían inundado con aguas negras y el más reciente ataque de granaderos contra la caravana migrante.

En materia de seguridad, la ciudad ocupa el cuarto lugar nacional en feminicidios y aumentó la violencia familiar, el fraude y el robo; este último rubro creció en estas semanas. La realidad que se vive en la capital es otra y no como la pinta Sheinbaum. Por el momento, querido lector, es todo.