Sector Salud Federal en el desastre

Han pasado tres años y ahora más de 35 millones de mexicanos carecen de acceso a los servicios de salud que tanto prometió López Obrador a inicios de su gobierno.

Carolina Ruvalcaba

2022-01-09
Estado de México

En enero de 2020, el actual gobierno de México se comprometió a emular los sistemas de salud de países nórdicos como Noruega y Dinamarca –donde la atención médica a los ciudadanos es gratuita desde que nacen hasta que mueren–, pero han pasado ya tres años y más de 35 millones de mexicanos siguen sin acceder a los servicios de salud.

En una de sus polémicas conferencias de prensa matutinas, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), declaró que quería crear “un sistema de salud pública de primera y gratuito, porque la salud, como la educación, no son privilegios, son derechos”; además, ofreció que en su administración los medicamentos llegarían “como llega la Coca Cola… a todos lados”, y que, de ser necesario, crearía una empresa para garantizar la distribución de fármacos para abastecer a la población que vive en comunidades alejadas.

 

 

En función de su primer objetivo, AMLO promovió modificaciones a la Ley General de Salud, una de las cuales derivó en la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que sustituyó al Programa del Seguro Popular, cuyo padrón de beneficiarios superaba los 53 millones de mexicanos.

El compromiso del presidente fue claro: con el Insabi, todas las personas que no disponen de seguridad social “tienen derecho a recibir de forma gratuita los servicios públicos de salud, medicamentos e insumos relacionados al momento de requerir la atención”. Es decir, el mandatario empezaba a cumplir su palabra.

Pero esta promesa se ha quedado en el papel; en la realidad, los mexicanos se hallan muy lejos de los sistemas de salud de Dinamarca o Noruega y, peor aún, el Sector Salud del país es víctima cotidiana de las ocurrentes e improvisadas políticas públicas del presidente.

Los datos duros de la realidad nacional lo demuestran: con el Seguro Popular, en 2019, cuatro de cada 10 mexicanos tenían acceso a atención médica y medicamentos, es decir, el 40 por ciento de la población; y el Insabi solo cubre las necesidades sanitarias del 28 por ciento de los mexicanos, según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval 2020).

Esta institución reportó un crecimiento del 16.2 al 28.2 por ciento en la falta de acceso a los servicios de salud, aumento que equivale a 15.6 millones de personas y que elevó de 20.1 a 35.7 millones de mexicanos sin atención médica.

A esta falta de cobertura en los servicios públicos de salud se suma otro problema grave: el desabasto de medicamentos, que produjo luego de que, en noviembre pasado, el Insabi reconociera que solicitó la adquisición de más de mil claves de fármacos que ya no se fabrican a la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), que está provocando “deficiencias” en el abasto de medicinas y materiales de curación en México.

Y pese a que el presidente instó a los titulares de la Secretaría de Salud (SS) y del Insabi, Jorge Alcocer y Juan Antonio Ferrer, respectivamente, a resolver a la brevedad, y sin excusa, la falta de medicinas, dichas autoridades reconocieron que los fármacos llegarán hasta el primer semestre de 2022.

“Resultó que le dimos un número de claves a la UNOPS y salió al mundo a hacer adquisición de claves que ya no existían. Ese producto ya no se fabricaba por los laboratorios y entonces tuvimos que concurrir al Consejo de Salubridad General para que actualizara el compendio, y ahora nos estamos dando a la tarea de seguir con esa revisión”, reveló Ferrer.

 

 

Estos problemas afectan a los mexicanos de todo el país, pero en algunas entidades son mayores. buzos buscó una entrevista con personal de la Secretaría de Salud (SS) del Estado de México (Edomex) para hallar una explicación, pero su Dirección de Comunicación Social rechazó nuestra solicitud con el supuesto de que el tema a tratar no está relacionado con hospitales federales, pese a que el Insabi es una institución federal.

Según el Coneval, el 19.8 por ciento de la población del Edomex no tenía acceso a servicios de salud en 2018, índice que aumentó 14 puntos porcentuales en solo dos años, pues con el Gobierno Federal del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), esta carencia alcanzó al 34.2 por ciento de los mexiquenses.

 

Política de austeridad: igual a abandono

El exitoso spot morenista “estaríamos mejor con ya sabes quién” ha resultado ser en los hechos un engaño publicitario que solo sirvió para promover “al ahora Presidente de la República como la única esperanza de cambio y bienestar social”, afirmó en entrevista el líder social Pedro Álvarez Martínez, quien lleva más de 10 años trabajando en la zona norte del Edomex y, por tal motivo, conoce y siente como propias las necesidades de la población mexiquense en materia de salud, educación, empleo y seguridad, por mencionar solo algunos rubros.

“El pueblo trabajador empieza a sentir que lo engañaron; creyeron en la promesa que hizo Morena de que todo iba a cambiar para bien; sin embargo, se dan cuenta que si antes estábamos mal, ahora las cosas están peor. No contamos con apoyos del Gobierno Federal ni estatal”.

Reveló que en las calles de las poblaciones donde realiza sus actividades sociales, escucha a los vecinos, en su mayoría campesinos, decir que “antes, con el Seguro Popular, el servicio de salud era mejor, pues salían de consulta y les daban medicina; pero desde que está Obrador en el gobierno faltan médicos y medicinas… Ya no soñamos con la construcción de nuevos hospitales; pues año con año se reduce el presupuesto federal para los municipios y se eliminan fondos que servían para construir obras con las que se cubrían nuestras necesidades”.

 

 

Álvarez Martínez advirtió que la falta de servicios y medicamentos es una constante en municipios como Morelos, Jocotitlán, Jiquipilco e Ixtlahuaca, donde hay un aproximado de 70 unidades médicas catalogadas como rurales y casas de la salud. En las dos últimas demarcaciones se edificaron los hospitales Hermenegildo Galeana y Valentín Gómez Farías, respectivamente.

El dirigente del Movimiento Antorchista Nacional (MAN) informó que más de cinco mil personas viven en la comunidad de San Lorenzo Malacota, del municipio de Morelos, y que las personas que requieren atención médica se forman desde las dos de la mañana por una ficha para la consulta; pero luego de que son auscultados, solo reciben una receta médica que deben cubrir con recursos propios a pesar de que la mayoría vive al día.

Otra población que preocupa al líder social es Jilotepec, ya que solo cuenta con un hospital general para atender a más de 300 mil mexiquenses del mismo y de municipios vecinos como Soyaniquilpan de Juárez, Polotitlán, Aculco, Timilpan, Chapa de Mota y Villa del Carbón.

Además de la falta de servicios médicos, Pedro Ávarez denunció que “el desabasto de medicamentos se ha agravado y los más afectados son los que padecen enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes (padecimiento que se ubicó en 2018 como segunda causa de muerte en el Edomex), quienes se ven obligados a comprar las medicinas, afectando su escasa economía; la población subsiste de los pocos productos del campo. De ahí que las consecuencias del Covid-19 sobre la población más empobrecida sean dolorosas”.

El Gobierno Federal ha confirmado más de 370 mil casos de Covid-19 en el Edomex, el 52 por ciento son hombres y el 47 por ciento mujeres; de estos pacientes, el 25 por ciento requirió hospitalización y el 74 por ciento recibió atención ambulatoria. Los datos según las comorbilidades son los siguientes: 13.50 por ciento tiene hipertensión; 11.30 por ciento, obesidad; 11.24 por ciento, diabetes y 7.86 por ciento, tabaquismo. Del total de infectados, 44 mil perdieron la vida.

En Atlacomulco se han contagiado cerca de dos mil 100 personas; de ellas, perecieron 175; en Ixtlahuaca, mil 500 hombres y mujeres han dado positivo al nuevo virus y 235 fallecieron; en Almoloya de Juárez se reportan más de mil 200 contagios y 200 defunciones; y en Jocotitlán más de 900 vecinos han contraído el virus y cerca de 100 han muerto.

 

 

“No se trata de cifras. Son padres, hijos, hermanos… seres queridos que se han adelantado en el camino por la falta de medicamentos. El Covid-19 vino a evidenciar las pésimas condiciones en las que se encuentra el sector salud; pues en el Estado de México faltan medicinas tan básicas como la metformina para controlar el azúcar a las personas con diabetes y la penicilina, antibiótico que se usa para atacar las infecciones”, concluyó Álvarez Martínez.

 

Pésimo servicio de salud

Con la llegada de Morena al poder en 2018, en el municipio de Almoloya de Juárez llegó también el cierre definitivo de las casas de salud, sin que a las autoridades les importara el daño ocasionado a más de cinco mil familias de escasos recursos económicos, quienes ahora deben viajar hasta dos horas y media para recibir atención médica, denunció Florentino Gregorio, miembro del Movimiento Antorchista Nacional.

Afirmó que la gente de Almoloya está decepcionada porque creyeron que Morena haría un cambio favorable. Sin embargo, el alcalde Luis Maya Doro jamás atendió las necesidades de la población y, por el contrario, aplicó políticas públicas contrarias a sus compromisos de campaña, como ocurrió con la eliminación de las casas de salud, donde el Seguro Popular brindaba servicios sanitarios.

“Hay comunidades muy alejadas como Lázaro Cárdenas y La Soledad, cuyos vecinos deben viajar a la cabecera municipal y gastar los pocos recursos que tienen para cuidar de su salud. Otros acuden a consultorios de las farmacias similares, donde las consultas y medicinas son un poco más económicas. De plano, tenemos vecinos que están optando por tomar remedios caseros, porque viven al día y no hay opciones para ellos”, explicó Gregorio.

Denuncio que una situación similar sufren los habitantes de la comunidad El Carmen. Narró el caso específico de una familia: “Tienen a su abuelita enferma y solo le suministran calmantes, pues los médicos no les dan un diagnóstico certero; además, la señora sufre de la vesícula y es diabética, por lo que constantemente se pone mal. El hospital municipal resulta insuficiente para la población, no hay médicos, medicinas ni insumos, prácticamente el servicio de salud en Almoloya es pésimo”.

Debido a las deficientes o hasta nulas opciones de salud, Florentino Narciso ha tenido que impulsar gestiones ante la Secretaría de Salud del Edomex; a través de esta labor ha conseguido medicamentos como insulina para personas diabéticas. Del mismo modo está luchando por la reapertura de las casas de salud y llevar médicos a localidades como La Unión, de Ocoyotepec. Hasta ahora no ha obtenido respuesta del gobierno municipal.

A la carencia de servicios de salud en Almoloya se suman la falta de desarrollo urbano en el municipio. “Es por ello que la gente se desilusionó de Morena; en Antorcha estamos convencidos de que el pueblo organizado es la única alternativa real para transformar nuestra realidad.

“Desde el primer día de 2022 insistiremos en la necesidad de que se realicen obras como sistemas de drenaje, redes de agua potable, electrificación y alumbrado; así como salud, deporte, cultura y educación para dignificar las condiciones de vida de los habitantes de Almoloya de Juárez. Además, seguiremos en la lucha para que se generen fuentes de empleo, que se reforme la política fiscal obligando a pagar más impuestos a quienes ganan más; que se mejore el salario de manera significativa, al grado de que nos alcance para adquirir la canasta básica que hoy en día ronda los 11 mil pesos… no se trata de una ocurrencia, es nuestro legítimo derecho a tener una vida digna y próspera en México”, finalizó.