Sobre avance de Ómicron, no olvidar contexto internacional

El gobierno del presidente López Obrador apuntalará el regreso a clases a costa de la salud de las familias mexicanas.

Francis Martínez

2022-01-04
Ciudad de México

El pasado 3 de enero de 2021, cuando la Secretaría de Educación Pública que encabeza Delfina Gómez, ya había reafirmado y reiterado que el regreso a clases iba, diez estados decidieron aplazar el regreso a clases presenciales que la dependencia marcó para este 3 de enero, ante el incremento de contagios de Covid-19 y la propagación de la variante Ómicron, de la cual ya se cuentan 296 casos en México. La decisión de aplazar se comunicó de la peor forma a los padres y comunidad escolar, pues en algunos puntos como el Estado de México, esto se dio en las horas de la madrugada a los padres de familia, exhibiendo el grado de respuesta de la secretaria del gobierno federal encargada de la política educativa nacional.

De esta forma, los estados de Baja California, Baja California Sur, Hidalgo, Jalisco, Quintana Roo, Yucatán, San Luis Potosí, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, las autoridades estatales anunciaron modificaciones en las fechas para el retorno a las aulas. El temor por el incremento de contagios de Covid-19, y el avance de la nueva cepa Ómicron, ha generado que estos estados hayan decidido mantener las clases a distancia, tras el fin de las vacaciones decembrinas contraviniendo la directriz del gobierno federal que se había mantenido firme hasta este 3 de enero.

El contexto de duda para padres de familia, alumnos e incluso docentes, es similar a las otras etapas de expansión del Covid-19, posteriormente con Delta y ahora con Ómicron, pero pone de relieve que el gobierno federal no aprende nada de las dolorosas lecciones de la pandemia. No hay control sanitario, por la reactivación los semáforos se mantienen de bajo perfil, pese a los datos oficiales que confirman el avance de la variante, incluso, lo que ocurre en la CDMX es una muestra del tiento con la que se buscan avalar medidas totalmente contradictorias, es decir, apuntalar el regreso a clases, a pesar de los temores fundados del avance de Ómicron.

De acuerdo con un estudio, elaborado por investigadores de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, la variante ómicron del coronavirus es mejor que la delta a la hora de burlar la inmunidad de las personas vacunadas, lo que ayudaría a explicar por qué se está propagando de forma más rápida. Según el estudio, desde el descubrimiento en noviembre de la variante fuertemente mutada ómicron, los científicos intentan averiguar si causa una enfermedad menos grave y por qué parece más contagiosa que delta, hasta ahora dominante.

En la investigación se sugiere que el virus se propaga con mayor rapidez sobre todo porque es mejor para evadir la inmunidad obtenida con las vacunas. Sin embargo, uno de los resultados optimistas de la investigación es que la variante ómicron demostró el desarrollo de una enfermedad menos grave, la cual no contribuiría a incrementar la carga hospitalaria.

En Europa aún azota la ola de recontagio que en muchos lugares ya superó los números del repunte del año pasado, pero, mientras los casos van en aumento, los países se resisten a nuevos cierres que lleguen a vulnerar sus economías y, por el contrario, han reducido las restricciones para quienes resulten infectados y ya cuenten con la vacuna.

En territorios como Francia, España, Inglaterra, Suiza y Portugal, las autoridades sanitarias han determinado que el avance en las campañas de vacunación y la baja mortalidad que presenta la variante Ómicron son suficientes para reducir a solo siete días el periodo de aislamiento para los casos positivos, algunos incluso proponen un aislamiento de cinco días para quienes den negativo a una prueba posterior, pero mientras existe toda esta evidencia, en México, no se tiene certeza sobre el avance real de la vacunación, varios esquemas en rangos de edad siguen incompletos y no se ha incluido en la vacunación a niños y jóvenes, una demanda que ha sido desestimada en todas las formas por el gobierno federal, a pesar de las movilizaciones y el llamamiento popular a que se realice, para realmente reducir el grado de riesgo de un regreso a clases en las aulas.  El gobierno del presidente López Obrador apuntalará el regreso a clases a costa de la salud de las familias mexicanas, eso queda claro en estos dos años de pandemia.