Desalentadoras expectativas económicas y sociales 2022

Sí, lo único que le importa a la 4T es sangrar más a los mexicanos, porque Morena está arriesgando su permanencia.

Capitán Nemo

2022-01-02
Ciudad de México

Los problemas se agudizan conforme pasan los años y 2022 no pinta para nada bien. Iniciamos el año con no buenos augurios porque el Ómicron llegó a México y padecemos la peor inflación en dos décadas. La pandemia no da tregua y ensombrece el panorama económico pese al optimismo y las mentiras presidenciales que, lejos de ayudar, llenan de incertidumbre el mercado y sus actores principales, las empresas. Por ello, las familias de los estratos sociales más bajos, en las que la buena suerte nunca llega, toman sus precauciones frente a lo inevitable, mientras el gobierno regala dinero de los impuestos para verse favorecido con el voto ciudadano. Estos apoyos no llegan a los sectores más vulnerables, ni mucho menos han servido para sacar de la pobreza a los ciudadanos que los reciben. Si se sigue la misma tendencia de 2021, otros millones más se sumarán a este flagelo.

A dos años de la pandemia, el mundo se convulsiona. El orbe era desigual al extremo; las numerosas protestas en muchos países de la Tierra muestran que la desigualdad entre los menos favorecidos es ya insostenible y se vuelve impostergable buscar una forma más humana de convivencia. En México, después de tres años de ocurrencias y desatinos del gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T), el ambiente está colmado de vaticinios en el sentido de que no podemos esperar un crecimiento mayor al tres por ciento, que tendremos más descalabros y que no podremos llegar a lo mal del “periodo neoliberal”.

Pero en diversos medios se escuchan voces optimistas, en las que oficialmente se da por terminada la pandemia, mientras que en los países europeos están en lo peor de la cuarta ola de contagios con la variante más mortal y sensible, Ómicron. En enero veremos el efecto del relajamiento de las medidas y del poco tacto de las autoridades. ¡Ya se publicita el refuerzo de la vacuna, pero ni siquiera han terminado de vacunar a la población entera!

Los empleos continuarán perdiéndose debido al Covid-19 y a la incertidumbre que las malas decisiones del gobierno han generado en los empresarios, quienes se comportan con mesura y no invierten porque prefieren esperar a que termine este sexenio. Y qué pesada será la espera porque, sin inversiones, no se crean empleos. Es un círculo vicioso porque cuando no se desarrolla el aparato productivo, las familias no tienen la forma de mejorar sus ingresos, el consumo cae inevitablemente, quiebran más empresas y miles de personas más engrosan las filas del desempleo. Aun cuando el salario mínimo subió 22 por ciento –ahora equivale a 172.87 pesos diarios– hay dos consideraciones importantes: la primera, que el alza salarial no le alcanza al trabajador para adquirir la canasta básica y, segunda, que el 97 por ciento de las empresas establecidas en México son micro, pequeñas y medianas –mismas que generan el 80 por ciento del empleo–; y debido a la situación crítica que la mayoría de ellas enfrentan, difícilmente podrán pagar tales salarios, por lo que es previsible que aumenten las cifras de los millones de personas que ganan menos del salario mínimo. Tal vez por ello, el Presidente decidió cambiar al titular del Inegi para que, al menos en el papel, los datos estadísticos le favorezcan.

Veremos también el ajuste a los impuestos y que crezca el padrón de causantes, pues el gobierno hará efectivo que los jóvenes tributen, todo para que siga la compra de votos para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a través de sus programas asistencialistas y sin que le importe la recuperación de las actividades productivas. Sí, lo único que le importa a la 4T es sangrar más a los mexicanos, porque Morena está arriesgando su permanencia. La exigencia de que se haga a como dé lugar la revocación de mandato va en ese sentido; y será el circo con el que el Presidente espera mantener entretenida a la población mientras el país cae a un abismo sin fondo.

La inflación seguirá la misma tendencia y se espera otro año más magro o austero en los bolsillos del ciudadano común. De poco servirán las medidas del Banco de México en torno a incrementar las tasas de interés para promover el ahorro y retirar dinero de la circulación para controlar los precios. En los años pasados de poco han servido estas medidas, porque la incertidumbre ha prevalecido en los actores económicos. Por ello no es de extrañar que, por cuarto año consecutivo, el Presidente se adorne con las remesas enviadas por nuestros paisanos, ya que éstas son las únicas que realmente han crecido.

El actual escenario socioeconómico permite advertir que 2022 será un año de lucha y protestas, pues para los menos favorecidos no hay otra alternativa; porque, como afirmara el filósofo de Tréveris, ya no hay nada que perder y al contrario queda un mundo por ganar.