México, resultados en el deporte (primera parte 2021)

Los resultados de 2019 en el ámbito deportivo han sido los mejores de la historia, pero este 2021 la realidad los golpeó con fuerza y dejó a los aficionados con un amargo sabor de boca al comprobar que seguimos estancados.

Armando Archundia Téllez

2021-12-26
Ciudad de México

Los responsables de las diversas ramas deportivas tenían la firme convicción de que podían obtener excelentes resultados; ya que, en los Juegos Panamericanos de 2019, los atletas de nuestro país obtuvieron 137 medallas. Han sido los mejores resultados de la historia, pero la realidad los golpeó con fuerza y dejó a los aficionados con un amargo sabor de boca al comprobar que seguimos estancados.

Cabe reflexionar sobre los puntos más sensibles para entender un poco por qué para muchos fue fracaso y para otros no.

En México no existe una Secretaría del Deporte como tal, a diferencia de las grandes potencias deportivas. La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) depende de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Su presupuesto es un terrible dolor de cabeza para cada administración. Para el año olímpico y en medio de la crisis, se destinaron cinco mil 351 millones de pesos (mdp), 107.5 millones menos que en 2020. En el inicio del gobierno actual, pretendieron aumentar gradualmente el apoyo, pero la cantidad asignada fue pobre y, por la misma razón, los resultados han sido pobres. Según palabras de Ana Gabriela Guevara, la directora de la Conade, hay países que, a partir de un buen presupuesto, dieron un vuelco total en sus resultados.

Daniel Aceves Villagrán, medallista de plata en lucha grecorromana durante las olimpiadas de Los Ángeles en 1984, comentó que tanto el poder Ejecutivo como el Legislativo tendrían que otorgar mayor importancia al deporte a través del presupuesto.

El proceder de las federaciones resulta caótico cada año. En la mayoría, los dirigentes no han sido ajenos al deporte que representan, ya que fueron competidores o entrenadores, pero carecen de conocimientos para administrar recursos humanos, burocráticos y financieros.

Ejemplos: la Federación Mexicana de Ciclismo (FMC) dejó fuera de la convocatoria para Tokio a Jessica Salazar, un prospecto para medalla, debido a una omisión de carácter administrativo.

La Federación de Natación (FMN) se desentendió de los deportistas a 21 días de las clasificaciones. Cuando fueron eliminados los 109 fideicomisos públicos, entre ellos se fue el del Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento (Fodepar). El argumento para desaparecerlo fue que sus recursos eran usados como caja chica de muchas federaciones para mantener a aviadores y pagar viajes de lujo a personas ajenas a los deportistas.

Surge la duda si desde que se integró este fideicomiso en 1998, hasta su desaparición en 2020, tuvo una administración adecuada y propició algunos buenos resultados en materia deportiva.

La titular de la Conade fue criticada desde antes de que iniciaran los Juegos Olímpicos de Tokio por la falta de apoyo a los deportistas; además de que se han detectado supuestos desvíos de recursos millonarios durante su administración, que hasta la fecha no se han comprobado.

A unos días de que concluyera la justa deportiva y al ver la pobre cosecha de preseas, Ana Guevara se retractó de sus pronósticos. Su declaración ante los medios de comunicación se refirió a que no haría un juicio sumario contra las deportistas que habían competido porque habían mostrado estar a la altura del evento.

México ganó cuatro bronces en las Olimpiadas de Tokyo 2020, competencia que se realizó en 2021 debido a que la pandemia la retrasó un año: Tiro con Arco Mixto: Alejandra Valencia y Luis Álvarez, conocido como El Abuelo; clavados sincronizados en plataforma 10 m: Alejandra Orozco y Gabriela Agúndez; levantamiento de pesas 73 Kg: Aremi Fuentes y futbol soccer: selección Sub-23.

Deporte Paralímpico

Los resultados fueron halagadores, considerando la falta de presupuesto, apoyo y la presencia de la pandemia, pues nuestros deportistas quedaron en el puesto 20 con un total de 22 preseas, de las cuales siete fueron de oro: José Rodolfo Chessani, atletismo 400 metros; Mónica Rodríguez mil 500 m; Amalia Pérez Powerlifting, levantamiento de pesas con máxima potencia en 61 kg; Jesús Hernández, natación 150 m; Arnulfo Castorena, natación 50 metros; Diego López, natación 50 m libres; Juan Diego García, taekwondo 75 kg.

Hubo dos medallas de plata: Diego López, natación 200 m libres y Gloria Zarza, lanzamiento de bala. Y 13 de bronce: Rosa María Guerrero, lanzamiento de disco; Eduardo Ávila, judo 81 kg y Lenia Ruvalcaba, judo 70 kg; Diego López, natación 50 m; Jesús Hernández, natación 50 m; Fabiola Ramírez, natación 100 m; Nely Miranda, natación 50 m; Pablo Cervantes, atletismo 100 m; Jesús Hernández, natación 200 m libres.

Natación fue la disciplina en que se obtuvieron más preseas; Jesús Hernández logró una de oro y dos de bronce; mientras que Diego López tres: una de oro, una de plata y una de bronce.

Cabe preguntar a la Conade: ¿Qué pasó para que los resultados de los conjuntos olímpicos y paralímpicos fueran tan desiguales?