“A mitad de sexenio, la educación de mal en peor”

David Eduardo Calderón, presidente de la ONG, Mexicanos Primero, afirma que la gestión educativa de López Obrador profundizó muchos vicios y debilidades que la educación pública arrastra desde hace mucho tiempo.

Abigail Cruz Guzmán

2021-12-12
Ciudad de México

Foto Portada, 2 y 4 : Lennin Domínguez

El presidente ejecutivo de la organización no gubernamental Mexicanos Primero, David Eduardo Calderón, afirma que, en la primera mitad de su sexenio, la gestión educativa del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha sido mala porque no solo no superó, sino que además profundizó muchos vicios y debilidades que la educación pública arrastra desde hace mucho tiempo, y que la pandemia de Covid-19 ha desnudado.

Otro factor negativo que gravita en el sector educativo, apuntó el experto, fue la designación de la maestra Delfina Gómez Álvarez como titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), quien con su equipo inmediato de trabajo carecen de la identificación y la comunicación directa con las autoridades educativas de las 32 entidades de la República, con los padres de familia y las organizaciones civiles e instituciones internacionales especializadas en la materia.

A causa de estos resultados, enfatizó Calderón en entrevista con buzos, el presidente ha incumplido también su compromiso de poner en primer lugar a los pobres en términos educativos.

 

¿En qué condiciones se encuentra hoy la educación a tres años de iniciado el gobierno morenista y, sobre todo, cómo se ha desempeñado la Secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez?

Afirmo que estos tres años han sido malos para la educación porque no se ha aprovechado esa aspiración que había en tantas personas. Primero, dejarle tanto espacio a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la campaña y, después, volver a chocar con ellos. El presidente ha regresado a la alianza con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y con la CNTE y ésta regresa a sus peores costumbres como son la toma de casetas, la quema de autobuses, bloqueos de carreteras, impedir el paso de los trenes y de impedir a los ciudadanos que sigan con su vida cotidiana, sin tener una propuesta educativa sólida y sin que haya evaluación.

Y del otro lado tenemos al SNTE, que regresa a las andadas en alianza con el gobierno; y a presentarse muy obediente. Siguen obteniendo y acumulando prebendas, siguen acumulando ventajas, plazas, candidaturas, etcétera, por este tipo de alianzas; por ello, la educación sigue controlada por lo político. En 15 años hemos tenido a nueve secretarios de educación, mientras que, en el mismo periodo, en Colombia solo han tenido tres ministros de educación y del mismo equipo, aunque ha cambiado el estilo de los gobernantes.

 

¿Qué papel han desempeñado Esteban Moctezuma y Delfina Gómez cómo titulares de la SEP?

Creo que son el ejercicio de su trabajo; es una cuestión de equipo, no solamente la figura que queda al frente o que hace de vocero; pero el apoyo del Gobierno Federal a la tarea educativa, el fortalecimiento de una secretaría con expertos, con sistemas de información adecuados no han sido preocupación de este gobierno.

 

¿Por qué considera que el gobierno no apoya a los estudiantes más pobres si hay más becas y más recursos?

Es un programa que no distingue el origen de los estudiantes: la misma cantidad otorgan a alumnos acomodados de las secundarias de la Ciudad de México (CDMX) que a los chicos de la Sierra Mixe en Oaxaca; entonces para las familias oaxaqueñas, ese dinero les permite complementar la alimentación, el ingreso básico de la familia; pero esa aportación no está creando condiciones para que, por ejemplo, los niños y las niñas puedan desengancharse del trabajo de la milpa y tener más tiempo para estudiar; mientras que para los chicos y chicas de la CDMX ese complemento sirve para comprarse tenis más caros o unos audífonos, pero tampoco les está ayudando a mejorar su educación.

Las becas no son una solución equitativa, no mediante su entrega generalizada, sino que deberían estar enfocadas en quienes verdaderamente las necesitan y tener montos más altos. Esos más de dos mil 800 pesos o tres mil 120 pesos que les dan al mes es algo que les complementa; pero no les resolverá problemas a los estudiantes de bajos recursos para que sigan estudiando.

Además, el Gobierno Federal quita esos recursos a nueve programas que estaban destinados a atender a niños jornaleros y a indígenas, entre ellos para la elaboración de libros de texto en lengua indígena, cuentos e ilustraciones para sus actividades manuales y tareas. Ya de por sí no les cumplimos a los niños indígenas, pues tenemos al menos 850 mil niños en primaria indígena; pero solo 250 mil reciben libros de texto en su lengua; además había un programa para realizar algunos materiales como eran cuentitos e ilustraciones, los que acostumbrábamos comprar en las papelerías de la ciudad; ese tipo de materiales que se hacían en lenguaje indígena, que se hacían con un recurso que, aunque no era mucho, se hacía; ahora también los quitaron y los dejaron en cero pesos.

 

¿Deben desaparecer estas becas?

El gobierno actual está acabando con todo aquello que permite a los más pobres contar con educación, mantenerse a flote; está yendo hacia atrás; y entonces está quintando programas que apoyaban a esos estudiantes de escasos recursos.

Es una mala decisión del Gobierno Federal quitar programas que ayudaban a estudiantes que viven en pobreza extrema o en zonas marginadas. Es una mala decisión del gobierno y poco cuidada, poco estudiada y, al final, parece que hay una intención más bien de carácter proselitista, una intención más bien de hacer un vínculo electoral con las familias y que una familia tenga como motivación principal no salirse del padrón de beneficiarios; y que entonces el papá, la mamá, el abuelito, el niño, es decir que todos tengan un plástico o que les den un plástico —una tarjeta— para que no se salgan de ahí; y que ésa sea la principal preocupación en la vida de esa familia.

Si solo optamos por las becas de educación, como lo hace este gobierno, es como si solo estuviéramos pagando la caseta, pero no nos importa a dónde vamos a llegar.

¿Por qué menciona que no hay comunicación entre Delfina Gómez y los maestros?

Advirtieron que la evaluación no sirve y que era para castigar a los estudiantes; y eso hace que el problema se extienda y se agudice más; y eso se agravó en la pandemia. Sin embargo, el Gobierno Federal hizo programas de televisión en lugar de hablar con los maestros; hizo un pacto con las televisoras, emitió nueve mil programas durante los 17 meses de encierro; y de esos nueve mil bloques de televisión de 50 minutos, que no alcanzaron a sustituir al menos cuatro horas de clases que tienen diariamente los alumnos; pero dejaron a los maestros en la banca, los pusieron a que demostraran que su alumno estaba viendo el programa; y además que les ordenaran a los padres de familia que tomaran una foto, en la que los alumnos estaban tomando clases; que les comentaran que esos programas eran buenos, que estaban siendo aprobados y que, sin impartir clases, calificaban a sus alumnos.

Además: a muchos maestros ya no les pagaron en la pandemia, especialmente a los de inglés, deportes y actividades artísticas, a quienes informaron que como no hacían nada ni impartían clases, no se les pagaría su sueldo. Sin embargo, ellos siempre estuvieron en contacto con sus alumnos; y muchos maestros buscaron nuevas formas y técnicas de dar clases.

Otra razón por la que los maestros no están a gusto con la Secretaria de Educación se debe a la promoción de incentivos o promoción horizontal para que ayude a su carrera magisterial; mientras a ellos primero se les ofendió al decirles que muchos habían copiado en los exámenes; y luego se les convenció de que no contaban con recursos para pagar los incentivos que sí habían aprobado.

¿Considera que el presupuesto aprobado para 2022 es suficiente?

Aumentaron el presupuesto a la SEP en 1.1 por ciento: regresando a Colombia, ese país tendrá un presupuesto adicional del 23 por ciento de aumento en materia de educación; ya que, para reactivar las tareas de educación, se requiere una inversión adicional; lo que significa que México fue uno de los países que menos aumentó su gasto en educación básica.

Ese aumento del 1.1 por ciento está cargado hacia las becas y hacia infraestructura, y le quitaron dinero a los nueve programas sustantivos para la educación. Entonces se le aumenta a la SEP, pero no notará en ésta porque, en realidad, se incrementa a los montos de los beneficiarios de las becas, a las Becas Benito Juárez, además de las Becas del Bienestar para el programa de la Escuela es Nuestra, que sigue sin reglas de operación y que no permite saber en qué se están gastando esos recursos. Eso ocurrió en 2019 y 2020, situación que, en 2021, ya deberán informar sobre los gastos.

 

¿Cuál es el rezago que en términos de aprendizaje tiene la educación básica?

El último dato es de 2019 en matemáticas de tercero de secundaria; y en él se constata que el 55 por ciento de los estudiantes no alcanzaban el mínimo aceptable, lo cual es muy fuerte. Esto significa que, a los 15 años cumplidos, un estudiante en México debe saber hacer una división en la que haya un digito afuera y tres adentro de la casita, es decir, una división simple; pero vemos que más de la mitad de los estudiantes no logran hacerlo, y que están o estaban en tercer año de secundaria en 2019.

En español, ese mismo año, 2019, el 45.4 por ciento de los alumnos no alcanzaba o no tenía el mínimo aceptable. Es decir, que un alumno o alumna leía un texto de seis párrafos y luego no podía responder a las preguntas muy obvias sobre lo que había leído; es decir, no había comprendido el contenido.

¿En cuánto nos hemos rezagado con la pandemia?

Nos hemos rezagado más de tres años. Las escuelas estuvieron cerradas 17 meses, más de un año y medio. Es como si nos hubieran empujado tres años atrás a todos los grados escolares. Un niño de cuarto grado ahora tiene los resultados del primer año de primaria; y un niño de sexto regresa a tercer año de primaria y ese atraso se está acumulando; y si no se resuelve esa situación, entonces ese rezago se va a cuatro años y así sucesivamente.

Fue muy doloroso que se nos murieran más de medio millón de personas, pero si el Gobierno Federal no hace nada, podemos temer que 30 millones de estudiantes no cuenten con las competencias necesarias para resolver su vida.

 

¿Cuántos alumnos de educación media han abandonado la escuela durante la pandemia?

Estimamos que son tres millones y medio en el cierre de 17 meses de las escuelas, desde preescolar, primaria y secundaria; ya que desde antes de la pandemia se perdían 900 mil estudiantes. Cuando las autoridades dicen que no llegamos ni al uno por ciento de los estudiantes, no estamos de acuerdo con esta cifra y consideramos que son muy optimistas porque no ven la realidad de todos los niños. De esos niveles, preescolar, primaria y secundaria, el mayor número de alumnos que dejaron la escuela fue de secundaria y bachillerato. Además, muchos padres decidieron no inscribir a sus hijos en el primer año de preescolar para hacerlo hasta el próximo año.

Calderón afirma que los estudiantes más afectados han sido los de sexto de primaria, primero de secundaria y los que terminaban la secundaria para ingresar a primero de bachillerato, ya que muchos no terminaron sus niveles educativos. Éstos, y también los que cursaban alguna licenciatura, deben ser sumados a los 5.3 millones de estudiantes que desertaron.

 

¿Hubo buenos protocolos para el regreso presencial?

No. Muchas escuelas no estaban preparadas y donde los hubo, los protocolos no fueron adecuados porque la Secretaría de Salud es la responsable. En México, las familias y los maestros no deben pagar los cubrebocas, que no son baratos, ya que son un gasto constante, cuando debería ser parte de la dotación regular de la escuela; esto es muy preocupante debido a que a muchas de las escuelas ya se les acabó el paquete sanitizante del año, por lo que el gobierno debe de dotarlos con todas las medidas de sanitización e insumos para ello.

Pero cuando uno ve el presupuesto de 2022 para las escuelas y que el gasto no está garantizado, y son como siete mil millones de pesos (mdp), mientras que para los proyectos de infraestructura de AMLO son 644 mil mdp para la Refinería, para el Tren Maya, para el Aeropuerto Felipe Ángeles, y que no dejan de hacerlo, cuando deberían otorgar a las escuelas la oportunidad de que se fortalezcan, sucede lo contrario; pues hay escuelas que no tiene agua, ni ventilación adecuada para las clases presenciales.

 

¿Cómo califica la política educativa del gobierno?

Vemos dos ideas de desarrollo: un desarrollo que consiste en repartir dinero y ganar el apoyo popular. Y el segundo modelo de desarrollo es que la gente aprenda y decida por su propia cuenta el trabajo y un buen sueldo. Entonces, en lugar de contar con el subsidio permanente, es generar condiciones para contar con un sistema que produzca riqueza en donde a la gente le paguen bien conforme a lo que reciben por su capacidad.

 

¿Hay buenos protocolos sanitarios actualmente en las escuelas?

No; predominan las escuelas sin ventilación, ni agua, ni lugares para realizar actividades al aire libre. Además, toda la responsabilidad se le dejó a los directores, cuando los protocolos debieron ser elaborados por la Secretaría de Salud.

 

¿Cuántas escuelas dan clases presenciales en este momento?

La SEP informó que están operando, en el nivel nacional, 136 mil escuelas de las 220 mil que existen en el país. Sin embargo, está apertura no nos indica quiénes están acudiendo todos los días, quiénes asisten de manera escalonada y quienes una o dos veces a la semana. Pero en el caso de los alumnos que desean tomar sus clases en casa por Internet, la SEP comenta que ya no pueden los maestros dar clases en esa modalidad; y entonces se pierde lo voluntario y se pierde lo que afirma el Presidente: “no vamos a obligar a nadie”, “ya siéntanse seguros y ya regresen”.

 

¿Se deben vacunar a los niños de primaria?

No tenemos vacunación programada para los estudiantes; y apenas aceptaron que se debían vacunar a jóvenes de 15 a 17 años. Es lógico vacunar también a los niños de primaria y lo están haciendo en otras partes del mundo; es algo que deberían informar, decir: está bien no lo vamos a hacer este año, pero lo estamos programando para el próximo, primero acabamos con los que faltan y después con los menores.

 

La SEP no se pronuncia por la situación del magisterio ¿Parecería que solo obedece al Presidente?

Existen problemas en algunos estados por las asignaciones, plazas y salarios de algunos maestros, sean éstos regulares o sean transparentes. Sí hace falta que, en materia educativa, no solo prevalezca la voz del Presidente, porque entonces termina siendo el secretario de todas las carteras y acaba definiendo todas las cosas.

 

¿Desaparecen las Escuelas de tiempo completo?

Desaparecieron por completo, de hecho; desaparecieron en este 2021 y se pudo utilizar dinero porque, el año escolar y el año fiscal no coinciden; entonces el ciclo escolar 2020-2021 todavía tuvo dinero, pero en este 2021 ya no hubo presupuesto para Escuelas de Tiempo Completo. En el 2022 no las habrá y no hay ningún programa que se llame así, pero se refuerza el programa La Escuela es Nuestra.

Antes, un Artículo Constitucional transitorio aseguraba que las tareas de Escuelas de Tiempo Completo las tenía que proyectar la Escuela es Nuestra; en Mexicanos Primero promovimos un amparo para que todas las escuelas que estuvieron en Escuelas de Tiempo Completo sigan contando con alimentación y horario ampliado; y que eso se pague con el programa la Escuela es Nuestra; y eso hace que cinco mil mdp se dediquen a eso y no a la construcción.

 

¿Cuál es el exhorto a Delfina Gómez?

Delfina debe escuchar o dejarse ayudar. Los gobiernos de los estados tienen muy buenos programas, muchos están mejor diseñados que los de la Federación; pero no los escuchan y solo les proponen cosas del centro y les imponen una visión unilateral; los llenan de presentaciones y no escuchan cómo están resolviendo sus problemas y no les ayudan.

No están escuchando a las organizaciones; y desde que cambió la Constitución en 2019, la SEP debió convocar a un Consejo Nacional de Educación y ésa es una parte de la ley que no se ha cumplido; y que es parte del Artículo 135° de la Ley Nacional de Educación y siguen sin convocarlos; entonces se toman las decisiones con pocos datos, con poca visión y no se aprovecha lo que la gente quiere o puede aportar.

 

¿Debe irse Delfina?

Creo que lo mejor es que se quede a aprender el oficio porque, como decía un investigador muy importante, Pablo Latapí, el alumno más caro del sistema es el nuevo Secretario de Educación Pública, porque mientras aprende va a echar a perder un montón de cosas; entonces lo más prudente es que se quede y que aprenda.