Futbol Mexicano | Cuartos de Final

La pandemia cambió la vida de la humanidad; y en el ámbito del futbol mexicano ese cambio halló expresión en el triste torneo que está por concluir.

Armando Archundia Téllez

2021-12-05
Ciudad de México

Los pronósticos aparentemente lógicos, que no lo fueron y que rompieron las quinielas, definieron la realidad de la Liga MX: todo el torneo fue de bostezo.

 

AMÉRICA–UNAM

América, el líder del torneo regular, enfrentó al equipo UNAM, cuyo desempeño en dos tercios no ofreció coherencia. En el primer partido, el visitante no hizo jugadas notables para el contrincante. La afición americanista tenía la esperanza de que, en el Coloso de Santa Úrsula, su equipo mostraría el coraje necesario para avanzar en la liguilla, pero “se quedó corto” en su propuesta y el coraje no se vio por ningún lado. Los jugadores de Pumas sacaron las ganas y con éstas suplieron las carencias que su equipo exhibió en el torneo.

El comunicado del club América fue parco, declaró ante los aficionados que su directiva hará un estudio a fondo del motivo de su fracaso en los dos últimos torneos cortos y en la final del torneo de la Concacaf. Con esta “promesa” quiso quitarse los reclamos y apagar los reflectores. En los dos cotejos prevaleció el lema “por mi raza hablará el espíritu”.

 

MONTERREY–ATLAS

En esta opción jugó uno de los equipos con las nóminas más caras de la liga, Monterrey, cuyo desempeño en las 17 jornadas fue una montaña rusa: partidos buenos, regulares y otros para el olvido. La garra que mostraron en la final del torneo de la Concacaf y con la que ganaron el campeonato, no apareció en la liguilla. Como afirmó Javier Aguirre, su técnico: “nos quedamos chatos”.

En el Atlas vimos un equipo que sin gran presupuesto y “contrataciones bomba” se colocó paso a paso en la liguilla. Su fórmula de juego, sin ser espectacular, agradó a sus seguidores en la Perla Tapatía y en el resto de la nación.

El cambio de imagen, propuesto por Grupo Orlegi, su nuevo dueño, fue lento y superó el excesivo deterioro que provocó su venta en 2013 por los 104 accionistas a TV Azteca, que como dueño pasó con más pena que gloria.

La afición del Atlas espera que, después de 70 años, su equipo pueda festejar un campeonato a todo pulmón.

 

TIGRES–SANTOS LAGUNA

Para algunos fue sorpresiva la eliminación del Santos Laguna de la contienda. El equipo mostró regularidad con algunos baches. En el partido de vuelta, sus jugadores se vieron muy presionados. Ante la falta de efectividad lograron alterar a Tigres con conatos de bronca que ocasionaron la expulsión del jugador Fulgencio. El Grupo Orlegi, dueño de Santos Laguna, anunció que el entrenador J. Almada dejó de ser el director técnico del equipo.

Miguel Herrera, el entrenador de Tigres, ha tenido un reto muy grande, tanto para minimizar la ausencia del Tuca Ferreti, quien estuvo 10 años frente al equipo, como para implantar un sistema de juego distinto sobre una plantilla en la que hay jugadores que están de salida por razones de edad. Pero este punto no es de alarmar, porque se sabe que Tigres tiene jugadores para formar dos equipos con auténticas figuras.

 

PUEBLA–LEÓN

La sorpresa en la liguilla se produjo en el juego entre Puebla y León, que, desde el partido de ida, La Franja mostró gran ambición para ir adelante y regaló a su afición un espectáculo digno. Sin embargo, en el partido de vuelta, esta actitud no fue suficiente para avanzar al siguiente escalón. El León fue un equipo con altas y bajas. Su director técnico, Ariel Holan, no era muy conocido por la afición y tenía encima la sombra de Ignacio Ambriz.

Generó morbo la actitud del delantero Santiago Ormeño frente al Puebla –club en el militó en los torneos pasados– pero el profesionalismo que mostró en la cancha, defendiendo los colores de su equipo, borró cualquier duda en la afición leonesa.

La pandemia cambió la vida de la humanidad; y en el ámbito del futbol mexicano ese cambio halló expresión en el triste torneo que está por concluir. Es necesario que los dirigentes de este deporte reestructuren sus planes y consideren el retorno de la Liga de Ascenso o Liga de Expansión. De ahí saldrán nuevos valores que enriquecerán al futbol nacional.