Lucha del personal de salud despedido y el verdadero rostro de AMLO

El personal médico que ha decidido defender su derecho a un trabajo digno está sufriendo en carne propia las consecuencias de la desorganización y la poca fuerza de la clase obrera en Oaxaca y el país.

Dimas Romero Gónzalez

2021-12-05
Oaxaca

Aproximadamente 500 oaxaqueños despedidos llegaron a Palacio Nacional el pasado miércoles 10 de noviembre. Buscaban entrevistarse con el Presidente para pedir el cumplimiento a su compromiso de reinstalarlos; pero el personal médico no fue atendido a pesar de estar solo a unos pasos de la conferencia matutina en la que despacha el hombre que un día antes fue al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a proponer un “estado internacional del bienestar”, que según él se sustentaría en la justicia social y el combate a la corrupción.

Peor aún, el Presidente que vive repitiendo la cantaleta de “primero los pobres” recibió a los médicos y enfermeras con un operativo de miles de policías que se apostaron varias cuadras antes del Palacio Nacional. Cuando aquéllos intentaron acercarse al recinto, el cuerpo de seguridad los recibió a empujones hasta que sus consignas y sus presiones lograron que se les permitiera el ingreso.

He aquí los hechos que retratan a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien diariamente pregona que no es igual a los corruptos y represores que gobernaron antes que él. Habla de justiacia, pero reprime a quienes piden solución porque un gobierno priista –al que asegura combatir– los ha ignorado; en su “mañanera” habla durante más de 10 minutos de las bellezas naturales de Oaxaca, de las obras de infraestructura “faraónicas” y de los programas sociales que impulsa en la entidad, pero no se refiere a las 500 víctimas de la corrupción que supone combatir, como si no supiera que están llamando a su puerta; presume que hay periodismo libre y no se coarta la crítica, pero ordena a todos los medios no cubrir la manifestación de medio millar de trabajadores que miles de personas atestiguaron.

Estos actos son los que verdaderamente retratan al demagogo que, durante 20 años, buscó ser Presidente, que aprendió a escuchar la inconformidad de las masas populares pese a su poca educación política y quienes le otorgaron la oportunidad de escribir un discurso de “demócrata”, con el que pudo manipularlas en favor de su proyecto político que no es más que el de “un fanático autoritario” que hoy hunde a nuestro país en la crisis más grave que jamás hayamos visto y de la que tardaremos años en salir.

Ésa es la lección para quienes aún creen que el gobierno de la llamada “Cuarta Transformación” libra un combate a la pobreza y a la corrupción, sin aceptar que en realidad la administración de AMLO es la de una clase política llena de oportunistas que están saqueando al país y que solo destina recursos para los segmentos sociales que comulgan con él, dejando a millones de mexicanos en la pobreza y a su suerte, en una crisis económica y política que irremediablemente hunde al país entero.

Pero los golpes de la vida educan más que las palabras. El personal médico que ha decidido defender su derecho a un trabajo digno está sufriendo en carne propia las consecuencias de la desorganización y la poca fuerza de la clase obrera en Oaxaca y en el país. Los empleados del Sector Salud y de todas las dependencias del Gobierno Federal deben escarmentar en cabeza ajena, porque los despidos no han terminado aún.

Por mi parte, felicito a los trabajadores que sostienen esta digna y encomiable lucha por la justicia laboral, porque aunque no lo comprendan a plenitud al luchar por su recontratación, elevan también la bandera de la clase trabajadora mexicana y han emprendido una lucha de la que nacerán los genuinos líderes sindicales que requiere la futura fuerza obrera de nuestro país. Los invito y conmino a que persistan en su lucha, porque no están solos, porque todos los que trabajamos por una patria más justa con sus hijos, resistiremos a su lado, al precio que sea necesario y tarde o temprano, como afirmó un conocido poeta, los más sencillos ganaremos.