REPORTAJE NACIONAL

Las redes sociales NO definirán al próximo presidente

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Daniel Martínez Garbuno


Las redes sociales no son un elemento que pueda definir una elección presidencial, puntualizó Julio César Bautista, miembro del comité de la especialización de Comunicación y Campañas Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Lo que sí pueden hacer las redes es cuantificar el número de seguidores, el alcance que tienes como candidato y ser conocido. No es un elemento que defina una elección. Forma parte del conjunto que es el trabajo de tierra, la estrategia de comunicación en los medios masivos y la estrategia de redes sociales. Forman algo que en política conocemos como la transmedia”, dijo.

Con las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina, las redes sociales se han vuelto la trinchera de la Web 4.0, el sitio idóneo para la guerra sucia mediática la cual, de acuerdo con Bautista, no es regulada, lo que da pie a una campaña permanente que va de la desinformación al ataque. Internet es parte del carnaval expandido que manosea la democracia de un país, como señaló Gabriela Warkentin en su columna inaugural en el diario español El País.
En Facebook AMLO es presidente, pero también Meade

Si las elecciones presidenciales de México se realizaran a través de Twitter o Facebook, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ganaría los comicios y entraría a Los Pinos como el sexagésimoquinto Presidente de México. Una encuesta recientemente realizada a través de Facebook, por el medio SDP Noticias, puso al candidato de Morena con el 38.4 por ciento de la intención de votos de los mexicanos, mientras que Meade y Anaya lo siguen muy por detrás, con el 25.7 y el 19.5 por ciento, respectivamente.

Hay otras encuestas que muestran resultados distintos, como la que realizó el periodista Joaquín López Dóriga en su cuenta de Twitter el día 19 de febrero a fin de saber por quién votaría la gente si ése fuera el día de las elecciones. Tras el cómputo de 42 mil 661 votos, el resultado fue que José Antonio Meade triunfaría en las elecciones con el 43 por ciento, seguido de López Obrador con el 30 por ciento, Ricardo Anaya con el 17 por ciento y los independientes con el 10 por ciento.

Por esta razón existe escepticismo con respecto a la influencia real o palpable que las redes sociales tendrán en las elecciones mexicanas. “Las redes sociales no te pueden ayudar a ganar una elección, pero sí te pueden hacer perderla”, señaló el especialista en campañas políticas, Julio César Bautista.

Otros expertos están de acuerdo. Tal es el caso del estratega político Antonio Sola, quien en septiembre del año pasado dijo en una entrevista que el poder de las redes sociales está sobrevalorado.

“Generalmente los comandos de campaña están metidos en el móvil viviendo su vida en el teléfono y creen que lo que pasa en ese micromundo es lo que pasa afuera”, señaló el consultor nacionalizado mexicano, quien estuvo detrás de la victoria de Felipe Calderón en 2006. Sin embargo, el acceso a internet ha tenido un crecimiento constante dentro de la población en los últimos años.

La decimotercera edición del Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2017, realizado por la Asociación de Internet .MX, señala que hay 70 millones de internautas en México; es decir, el 63 por ciento de la población tiene acceso a la red, lo cual representa un incremento con relación al año previo y con la Encuesta Nacional Sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), ordenada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el cual detectó que el 59.5 por ciento de la población tiene acceso a Internet; es decir, cerca de 65.5 millones de mexicanos.

De la población mexicana con edad para votar, la generación millenial –los jóvenes que nacieron entre 1980 y 2000– es la más numerosa porque se integra con alrededor de 30 millones de personas, según datos del Inegi. El 79 por ciento de este sector poblacional tiene acceso a Internet.

Entre la generación millenial, según el diario El Financiero, López Obrador es el candidato predilecto con el 38 por ciento de las intenciones del voto, contra el 30 por ciento de Ricardo Anaya y el 17 por ciento de Meade.

Para la Asociación de Internet, seis de cada 10 mexicanos consideran que el Internet los acerca a los procesos democráticos en el país y nueve de cada 10 utilizan redes sociales para informarse sobre las campañas políticas en 2018. “Las propuestas de campaña serán el ingrediente principal en redes sociales para los internautas en los próximos procesos electorales”, señaló el estudio realizado. 

Sin embargo, como precisó Julio César Bautista –también internacionalista de la UNAM– las redes solo ayudan a movilizar ciudadanos, pero no ganan elecciones, porque los retuits y los me gusta no generan votos que valgan. Además, aún existe gran cantidad de población que no tiene acceso a Internet, ni mucho menos a las redes sociales, a quienes los partidos políticos solo podrán llegar mediante el uso de los recursos de campaña tradicionales: televisión, radio e incluso bardas publicitarias.

Las redes, el caballito de batalla moderno
Durante la semana del cuatro al 10 de febrero, previa al inicio del periodo de intercampaña, el precandidato del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya realizó 14 publicaciones en Facebook, 14 en Twitter y subió cuatro videos a Youtube.

En el mismo lapso, López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), publicó nueve mensajes en Facebook, nueve en Twitter y subió cuatro videos a Youtube.

Por último, José Antonio Meade, abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), realizó 58 publicaciones en Facebook, 36 en  Twitter y subió 34 videos a Youtube, ubicándose como el precandidato de partidos y coaliciones partidistas con mayor actividad en redes sociales. 

En cuanto a sus impactos en las redes, sin embargo, las cifras son distintas: los 34 videos que publicó Meade en Youtube tuvieron un total de ocho mil 820 visualizaciones; es decir, una media de 259.4 personas vieron cada uno de sus mensajes en esta red social. En contraste, Anaya tuvo tres millones 255 mil visualizaciones a los cuatro videos subidos en la última semana de precampaña y AMLO 270 mil visualizaciones a sus cuatro videos. Al parecer, la estrategia priista en Internet es ineficiente. Sin embargo, los especialistas difieren.

El PRI es el partido con la mejor estrategia en redes sociales, explicó Bautista: “El PRI se rodea de estrategas digitales, en un trabajo que es más especializado y atiende a las nuevas tecnologías y modelos de análisis computacionales”.

Los estrategas de Meade saben que para consolidarlo dentro del electorado mexicano tienen que mostrarlo ampliamente; eso explica la enorme cantidad de mensajes, tuits, videos y publicaciones que el candidato ha enviado en las últimas semanas.

Además, para penetrar en el electorado saben que deben publicar videos cortos e imágenes poderosas, puntualizó también el internacionalista. Es difícil lograr que en una fotografía se observe al candidato en perfecta armonía con el pueblo, pero si se logra esa es la mejor publicidad que puede pedirse, detalló el especialista.

En cuanto a los videos, conviene que en éstos muestren pequeñas facetas del candidato, su vida cotidiana, sus posturas ante ciertos temas, sus gustos y sus ideales. Y esto es exactamente lo que está haciendo Meade, quien ha publicado videos en Youtube con títulos como ¿Cuántas mascotas tengo? ¿Quién pinta mejor: Juana o mi mamá?

¿Cuántos libros leía cuando era joven?
La estrategia del equipo de Meade contrasta con la de López Obrador, quien está alejado de los reflectores para mantener la ventaja que tiene como puntero en las encuestas de cara a la elección de julio.

“El principal objetivo del equipo de Andrés Manuel es evitar que cometa errores, evitar que diga alguna cosa incoherente. Evitar perder ese primer lugar que tiene en estos momentos y que las encuestas lo han venido posicionando como el puntero”, puntualizó Bautista.

La mejor estrategia para contrarrestar los posibles escándalos, es informar al electorado de ellos poco a poco; por eso en ocasiones los candidatos presidenciales pueden parecer chuscos, explicó.

La idea es mostrar apertura ante las críticas, ante la presión y ante las burlas. Por eso en la presente campaña los candidatos han enarbolado estandartes que en años pasados habrían sido impensables, como la burla que AMLO hizo de las acusaciones de injerencia rusa con su frase “ya soy Andrés Manuelovich”; o el nuevo lema de campaña de Meade, #YoMero, surgido de una conversación en Twitter con Tatiana Clouthier.

Por su parte, Ricardo Anaya se ha mostrado como una persona de familia, que lo mismo puede echarse un palomazo con Juan Zepeda y tocar la guitarra –mientras Yuawi interpreta Movimiento Naranja– que realizar un video en el que defiende a los dreamers en un mensaje dirigido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Además está la guerra sucia y las redes sociales son el medio perfecto para desarrollarla. Sin una regulación real u operativa, todo mundo puede decir lo que quiera en Facebook sin que nadie verifique la información. 

Las redes sociales son detonadoras de temas que saltan a los medios tradicionales, señala el investigador Raúl Trejo Delarbre, mientras que el abogado Joel Gómez en su columna Bots y Acarreados Cibernéticos; la Manipulación Política de las Redes Sociales, de mayo de 2012, observaba ya esta tendencia al prevenir a la gente con esta advertencia: “no crea todo lo que lee, ve o escucha en redes sociales, especialmente si viene de desconocidos o son mensajes claramente tendenciosos o sesgados”.

Para Julio César Bautista, la lucha es clara: si no hay presencia en redes sociales, no hay forma de defenderse de la guerra sucia, y eso puede derivar en la derrota electoral. Por ello insistió en que en 2018 las redes no ganarán presidencias pero sí pueden hacer que se pierdan votaciones.