ANÁLISIS NACIONAL

Reclutando a la mafia

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Trinidad González

En su obsesión por alcanzar la silla presidencial, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha sumado en sus filas a políticos provenientes de todos los partidos políticos, corrientes e ideologías. Cuando en 2006 presentó por primera vez su candidatura presidencial, lo hizo enarbolando la bandera de la izquierda, ahora su candidatura es conservadora y de ultraderecha.

En su consejo consultivo, gabinete presidencial, candidatos a senadores y diputados plurinominales, y en otros puestos de elección popular, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) aglutina a una amplia gama de políticos y personajes, que para AMLO valen lo mismo sin son expriistas, panistas, perredistas, entre otros partidos, o empresarios, deportistas y el magisterio.

La semana pasada, Morena publicó la lista de sus candidatos al Senado de la República, en diciembre, el propio AMLO presentó a los integrantes de su gabinete. Reclutó no solo a los integrantes de la mafia del poder –como acostumbra calificar a sus adversarios políticos-, sino fue más allá e incluyó a figuras sobre las que pesan denuncias y acusaciones por diversos delitos, entre ellos el fraude, como Napoleón Gómez Urrutia y Nestora Salgado, líder de policías comunitarias en Olinalá, Guerrero.

Durante años de campaña, el candidato de Morena ha aprendido a transformarse, cual camaleón de la política (buzos 808), para sumar adeptos. En su trayectoria ha ocupado cargos públicos bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como integrante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) ha sido jefe de Gobierno y candidato presidencial en 2006 y 2012.

La integración a sus filas de  varios personajes con algún tipo de antecedentes negativos no ha generado reacción en las filas de Morena, confirmando la idea de que no se pueden cuestionar ni criticar las decisiones de AMLO. Tatiana Clouthier, expanista y ahora coordinadora de campaña del candidato de Morena únicamente dijo sentirse sorprendida con la decisión de colocar a Napoleón Gómez Urrutia, exlíder minero en la lista de candidatos al senado.

Sin ninguna duda de su decisión, AMLO no hará caso de lo que le sugieran o pidan algunos  sectores que lo favorecían. Tal es el caso del empresariado mexicano aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que en voz de su dirigente, Juan Pablo Castañon Castañon, mencionó que les preocupan algunos perfiles incluidos en la lista de candidatos, concretamente de Gómez Urrutia y Nestora Salgado, porque son personajes de “dudosa reputación o con procesos jurídicos en su contra”.

Aunque sugirió que todos los partidos políticos deberían depurar la lista de sus candidatos, ya que algunos únicamente ven la rentabilidad electoral que les sumaría algunos perfiles. “Desde el sector empresarial, exhortamos a las fuerzas políticas, a los partidos y a los aspirantes a la Presidencia de la República –o a cualquier otro cargo-, a respetar las instituciones que hemos forjado los mexicanos con tanto esfuerzo”.

En alusión al aspirante  de Morena, que candidatea a exiliados, el Sindicato Nacional Minero Metalúrgico Frente en palabras del actual secretario Carlos Pavón Campos rechazó traer nuevamente a su exlíder sindical porque “no está enfrentando al sistema –como señala AMLO-, más bien ha enfrentado delitos federales y estatales por el robo de 55 millones de dólares a más de 20 mil mineros”.

Con antecedentes penales
Napoleón Gómez Urrutia estuvo en el sindicato minero por casi cinco años, en 2006 se autoexilió a Canadá con una acusación en su contra por malversación de un fideicomiso sindical de 55 millones de dólares. Y a pesar de que en 2014 la Policía Internacional Criminal (Interpol) emitió una ficha roja por fraude cometido en contra de los trabajadores mineros, el mismo año fue cancelada la última orden de aprehensión vigente por parte del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal.

Colocado en el número seis en la lista de candidatos plurinominales a senador, el exlíder sindical no representa a los trabajadores mineros, aseguró Carlos Pavón, por lo que de llegar al cargo, aseguró que pedirán explicaciones sobre el destino del dinero, porque éste nunca apareció.

Nestora Salgado, es otra propuesta de AMLO para ser senadora por Morena en Guerrero. Pesan sobre ella denuncias interpuestas por los vecinos del municipio de Olinalá; de confirmarse las mismas, la entonces dirigente de la Policía Comunitaria resultaría culpable de privar de su libertad a varias personas, entre las que se encontraría Armando Patrón Jiménez, síndico del  municipio y otras dos mujeres de 18 años.

En diversos foros, Patrón Jiménez y las otras víctimas han relatado la forma en que la policía comunitaria que encabezaba Nestora Salgado García los detuvo el 13 de febrero de 2013, y cómo fueron liberados durante un operativo de las fuerzas federales, nueve días después.  “Nueve días trágicos y de dolor en mi  familia”, lamentó en ese entonces el síndico.

De igual forma, las victimas narraron a la prensa lo que vivieron durante la retención, el sufrimiento en Casas de Justicia de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

Por eso manifestaron su desacuerdo cuando un  juez federal decretó que no existía delito porque la policía comunitaria se regía por usos y costumbres. “Es cuestionable, Nestora ni es indígena, ni vivía en la comunidad ni sabe alguna lengua originaria, entonces no se puede hablar de usos y costumbres”, reprobaron en aquel momento los afectados.

Otro de los agredidos por Nestora, ahora candidata morenista al senado, es Eugenio Sánchez González, quien fuera arrestado el 18 de junio del 2013 sin saber el motivo de su detención; él estuvo dos meses y cuatro días preso en la casa de justicia del Paraíso en San Luis Acatlán, también municipio del estado de Guerrero.

Por estos hechos, en mayo de 2014, Nestora Salgado fue detenida por la Marina; y casi dos años y medio después fue liberada de un penal femenil en la Ciudad de México; sus partidarios y el propio AMLO aseguran que su detención tuvo motivos políticos, de hecho el candidato presidencial ha señalado que es una más de las presas políticas del país.

De la cancha y la farándula a la política
El exfutbolista Cuauhtémoc Blanco, presidente municipal de Cuernavaca, será el candidato de Morena a la gubernatura de Morelos; su postulación tuvo lugar después de que una encuesta lo colocara como el ganador; el otro aspirante era el senador Rabindranath Salazar. La coalición Juntos Haremos Historia, integrada por Morena, Encuentro Social y  Partido del Trabajo tendrá en Morelos al examericanista como candidato oficial.

El exjugador profesional, integrante de la Selección Nacional ha tenido roces con el gobernador perredista Graco Ramírez. Por lo que recibió la protección de López Obrador, quien lo llamó a sumarse a sus filas. Al parecer, Cuauhtémoc Blanco cambió muy pronto de opinión, pues al abandonar el partido que lo llevara al poder, el Partido Socialdemócrata (PSD) e integrarse al Partido Encuentro Social (PES), aseguró que no le interesaba gobernar Morelos.

Otro candidato sin experiencia en el servicio público es Adolfo Ríos, conocido por defender la portería de equipos de primera división del futbol mexicano, entre ellos Pumas, América, Necaxa y Veracruz. En marzo del año pasado asumió la presidencia del PES en Querétaro, por lo que con la alianza, fue colocado en una encuesta y resultó el mejor posicionado, por lo que será el candidato a la presidencia municipal de Querétaro.

El partido de AMLO no dudó en aliarse con el PES, a pesar de su orientación derechista y confesional, y tampoco se ha negado a otorgar candidaturas a estrellas de la televisión o la farándula, que no tardaron en sumarse a su proyecto. En ese juego entraron los actores Sergio Mayer y María Rojo, además de la periodista Lilly Téllez.

La Comisión Nacional de Elecciones del partido de López Obrador avaló las candidaturas de los actores. Solo María Rojo ha ocupado cargos de elección popular; fue diputada, senadora plurinominal y jefa delegacional en Coyoacán por el PRD, institución política a la que renunció en 2015. El resto de estos “famosos” no tiene trayectoria ni experiencia en la vida política nacional.

Morena ya ha postulado a actores, atrayendo más criticas que elogios por los incumplimientos y errores de éstos; tal es el caso de  Héctor Bonilla, Damián Alcázar y Demián Bichir, cuando fueron diputados al Congreso Constituyente de la Ciudad de México.

Gabinete de AMLO, un reciclaje de políticos
Cuando López Obrador dio a conocer  en diciembre pasado a los integrantes de su gabinete, mostró la flexibilidad que tiene Morena. Fueron presentados como personas honestas y con una amplia trayectoria académica. Lo cierto es que figuran muchos tránsfugas de otros partidos.

Sin embargo, mas de uno ha ocupado  puestos cobijado por otros institutos y gobiernos. De ahí se agarró el candidato independiente Jaime Rodríguez, mejor conocido como “El bronco” para evidenciar al gabinete de AMLO “lo que hace López Obrador es reciclar políticos y anunciar a un gabinete que no tiene experiencia”, señaló al conocer la lista.

La justificación del candidato morenista se centró  en “la transformación de México”, aunque no  planteó la forma en que lo hará. Más que verdadero cambio, el gabinete refleja su demagogia para llegar al poder arropado por esas figuras, que ha elegido como futuros secretarios de estado.

A la transformación del país desde la economía podrían contribuir varios empresarios que están en su  gabinete, pero tampoco han planteado un verdadero cambio para la economía mexicana. Entre ellos se encuentran Miguel Torruco Márquez, quien ocuparía la Secretaría de Turismo; Alfonso Romo Garza, el industrial que mantiene buenas relaciones con el Grupo Monterrey y es coordinador del Proyecto de Nación de AMLO.

Miguel Torruco ocupó el cargo de secretario de Turismo en la Ciudad de México de 2012 hasta el año pasado, pero fue removido del cargo por parte del jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera por apoyar a AMLO. Es un inversionista del sector empresarial en el ramo turístico, tiene su propia institución, la Escuela Panamericana de Hotelería, Gastronomía y Turismo.

En el caso de Alfonso Romo Garza, es parte de la familia encabezada por Eugenio Garza Sada, fundador del Grupo Monterrey. Destaca en su trayectoria el hecho de que en la década de los 90 se asoció con Pedro Aspe –empresario bancario e industrial-, y trabajó en  la privatización bancaria en el país.

En 2000 y 2006 respaldó las candidaturas del Partido Acción Nacional, incluso fue uno de los promotores de la fundación Amigos de Fox, que llevaría a Vicente Fox a la Presidencia de la República.

Alfonzo Durazo, antiguo secretario particular y vocero de Vicente Fox durante su sexenio, también figura dentro del gabinete de Morena, propuesto para ocupar el cargo de Secretario de Seguridad Pública.

Alfonso Durazo ocupó además otros cargos en la era del PRI, durante el sexenio de Ernesto Zedillo: fue titular de la oficina de Comunicación Social y secretario particular de Luis Donaldo Colosio.

Otro de los “reciclados” es Alejandro Gertz Manero, quien durante los primeros cuatro años del  sexenio de Vicente Fox tuvo a su cargo la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), hoy con AMLO forma parte del Consejo de Seguridad, al que se suman  el empresario defensor de víctimas del delito, Marcos Fastlicht Sackler, quien en 2003 fuera titular de la Comisión de Víctimas del Delito, su hija Sharon está casada con Emilio Azcárraga, dueño de Televisa.