SEXTANTE

El joven Karl Marx
Tercera parte

Marx fue congruente con su postulado: “Los filósofos no han hecho más que interpretar al mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”; él y Federico Engels dedicaron su vida entera no solo a interpretar al mundo, sino a transformarlo mediante el combate de lo que es inmensamente injusto en una sociedad basada en la depredación de la inmensa mayoría de los seres humanos por unos pocos.

Pero interpretar, primero científicamente, a la sociedad humana, y luego aplicar ese profundo conocimiento a la transformación de la estructura y superestructura de la sociedad, obligó a Marx a convertirse en un economista, por lo que tuvo que dedicar mucho tiempo al estudio de los grandes economistas clásicos ingleses –William Petty, Adam Smith y David Ricardo–, estudio que le permitiría después escribir su obra cumbre: El Capital.

En una secuencia memorable del filme El joven Karl Marx, cuando entraron en relación con los líderes de la Liga de los Justos (organización obrera con fuerte presencia en Europa y Estados Unidos) y se presentaron en una de sus asambleas, los seguidores de Pedro Proudhon y Weitling intentaron sabotear la participación de Engels, pero la mayoría de los miembros de la liga votaron a favor de que éste hablara.

La arenga de Engels fue demoledora; con argumentos muy sólidos logró convencer a los obreros de que la lucha por un mundo “justo”, “lleno de paz y hermandad” entre los obreros y sus patrones, es una gran mentira y una gran necedad.

En medio de la agitada y polémica reunión, un obrero, al ver que los seguidores de Proudhon estaban perdiendo el control de su organización, gritó: “Proudhon es un gran hombre” y Marx contestó: “Es un gran hombre pero no es un gran economista”. Cuando los obreros quedaron convencidos de las ideas de Marx y Engels, decidieron cambiar el nombre de Liga de los Justos por otro que reflejara mejor y profundamente los intereses históricos de la clase obrera europea y mundial: Liga de los Comunistas.

Para Marx y Engels, la gran diferencia entre los métodos de formación y lucha de los seguidores de Proudhon, de Bakunin y del mismo Weitling estribaba en que estos “ideólogos”, en realidad no aportaban ideas revolucionarias a los obreros, no educaban a la gran masa trabajadora con una ideología científica; por ello crearon una teoría revolucionaria tan completa y armónica que nadie ha podido refutar la después de más de siglo y medio de su nacimiento, porque permita una visión de cambio integral de la realidad socio-económica del mundo; gracias a su cientificidad y a su valor humanístico, la obra de Marx y Engels mantiene vigentes sus objetivos históricos con tanta o mayor fuerza que antes, pues ante la aplicación de la doctrina neoliberal en la mayor parte del orbe –el capitalismo más inmisericorde, salvaje e inhumano en la historia de la humanidad– solo el marxismo se ofrece como el antídoto adecuado para exterminarlo.

El filme que hoy le comento, amigo lector, puede no gustarle a muchos, que eventualmente lo podrían considerarlo como una apología del marxismo o un panegírico al sistema comunista; pero habría que preguntar: ¿acaso la inmensa mayoría de la películas que se producen en nuestra sociedad no son verdaderas apologías del capitalismo, de sus “valores” fundamentales, como el egoísmo, el individualismo, el hedonismo vulgar, el racismo, la vanidad, el consumismo, la manipulación, el aturdimiento mental, la ceguera e insensibilidad frente a los grandes y graves problemas sociales?

¿Acaso la inmensa mayoría de las películas no son verdaderos ensalzamientos de la podredumbre moral, de la degradación humana, de los vicios y del enervamiento de la conciencia de los miles de millones de seres humanos?

Definitivamente, estimado lector, creo que filmes como El joven Karl Marx permiten a millones de personas asomarse a la vida de uno de los más grandes hombres que ha dado la humanidad. Un hombre que sufrió enormes privaciones y que en medio de esa miseria material creó una veta espiritual riquísima que arroja una luz de gran proyección histórica sobre la lucha de los parias del mundo.