OPINIÓN

XIX Espartaqueada Deportiva Nacional

Brasil Acosta Peña
Doctor en economía por el Colegio de México (COOLMEX) con estancia en investigación en la Universidad de Princeton, fue catedrático en el Centro de Investigación y Docencia económica y articulista en la revista económica Trimestre Económico.

“El deporte educa la voluntad, disciplina la mente y, sobre todo, hace constante y perseverante al hombre. El deportista que triunfa en la cancha también quiere triunfar en la vida; es decir, el deporte forma triunfadores, y de esos necesita el Movimiento Antorchista para crear el mundo nuevo que se propone. El deportista es un hombre sereno y calculador, es decir, valiente, que no se espanta ante los problemas porque sabe que siempre encontrará la solución.

El Movimiento Antorchista se preocupa por llevar a la gente por otro camino, por un camino más sano y más creativo y no por el de las drogas y el alcohol; ese camino es el del arte, la cultura y el deporte. El deporte genera mucha fuerza de voluntad, le da al hombre seguridad en sí mismo y en sus decisiones. En esta tarea de hacer de México una patria más equitativa, el deporte juega un papel educativo fundamental, pues es un arma para crear al hombre nuevo, es un factor decisivo para el despertar del pueblo.

Si invitamos a los jóvenes a practicar el deporte no lo hacemos por capricho, sino porque son mecanismos a través de los cuales podemos influir para que abandonen la vida fácil y holgada, la vida de vicios como la droga y el alcohol y se transformen en muchachos que amen el trabajo, el estudio, la disciplina y la entrega hacia los intereses comunes.

Nosotros queremos un mundo en donde el deporte deje de ser mercancía, deje de ser negocio, y se convierta en una actividad primordial del hombre para su desarrollo y educación integral. Un hombre que no practica deporte para alimentar su alma, que no cultiva su salud por este medio, tampoco cultiva su inteligencia, tampoco incrementa su creatividad y, mucho menos, se vuelve un ser humano solidario con sus semejantes.

Es decir, un hombre que no hace deporte se desarrolla parcialmente y, por tanto, es un ser humano deformado, muchas veces un verdadero monstruo: egoísta, envidioso y poco solidario”. Cada punto y seguido del párrafo entrecomillado, es una frase dictada por el secretario general del Movimiento Antorchista Nacional, el ingeniero Aquiles Córdova Morán , en diferentes discursos, y expresa de forma contundente la opinión del Movimiento Antorchista en torno al deporte.

Pues bien, cada dos años se realizan las Espartaqueadas deportivas del Movimiento Antorchista en las que se convoca a deportistas de todas las edades para que participen en los encuentros que se realizan en la semana que va del 27 de enero al cuatro de febrero de 2018. Las justas se realizan en la unidad deportiva “Wenceslao Victoria Soto” de Tecomatlán, Puebla, que cuenta con instalaciones de primer nivel para la realización de estos encuentros deportivos.

Por ejemplo, cuenta con alberca olímpica, con estadio de futbol con pasto sintético, con pista de atletismo de ocho carriles de tartán, con canchas de basquetbol con tableros de acrílico y con canchas de volibol con medidas oficiales y superficie adecuada, techadas y, finalmente, un estadio de beisbol con pasto sintético con las medidas profesionales. Se trata, entonces, de condiciones adecuadas y profesionales para la realización de los encuentros deportivos.

En 1991 fui por primera vez a las Espartaqueadas y me tocó participar en futbol y en basquetbol cuando estaba estudiando en Chapingo. A mis compañeros y a mí mismo nos impresionó la participación de tanta gente en la Espartaqueada y el ánimo con el que lo hacían, que nunca lo había visto en México antes. Recuerdo, por ejemplo, que el equipo de voleibol de Chapingo se enfrentó en la final al equipo de Morelos y la final fue muy reñida y muy bien jugada, emocionante y nos quedamos con un buen sabor de boca, ganó por cierto Chapingo.

Hoy en día se han sumado a la contienda, por ejemplo, en la categoría profesional, jugadores de beisbol de las ligas de primera fuerza de México. Hemos visto desfilar jugadores de los Olmecas de Tabasco, de los Charros de Jalisco, de los Cañeros de Veracruz, de los Tomateros de Sinaloa, de los Pericos de Puebla e, incluso, algunos jugadores fichados por los Padres de San Diego que han conseguido un ambiente de altísimo nivel y, lo mejor, de fraternidad, pues a pesar de los roces naturales que se presentan por tratarse de competencias, el resultado final es la hermandad y la unidad de los estatales antorchistas y la unidad de los deportistas. No se entrega dinero como premio, solo medallas y trofeos modestos, pero ganar en la Espartaqueada es muy importante.

Este evento es un ejemplo en pequeño de lo que quiere el Movimiento Antorchista en todo el país en materia de cultura y deporte, pues la inmensa mayoría de los deportistas participantes son gente de bajos recursos económicos, es decir, se trata de darle a los mexicanos un lugar para que puedan poner de manifiesto sus cualidades y capacidades que, en otras condiciones, no podrían ejercer o lo harían con grandes penurias, a menos que posean mucho dinero o contactos poderosos que “abran” las puertas a los deportistas en esta sociedad egoísta y mercantilista. La falta de deporte masivo, ordenado y disciplinado, si vemos la cuestión en perspectiva, se trata de un problema de salud pública derivado de la mala alimentación, fruto de la pobreza que nos ha colocado en el segundo país con mayor nivel de obesidad y ello, en parte, se debe a la falta de masificación del deporte en nuestro país.

Como puede verse, el Movimiento Antorchista busca un cambio social profundo para el país y la Espartaqueada, en este caso la edición deportiva (en el 2019 será cultural), es una prueba en pequeño de que es posible lograr un México mejor; que es posible lograr un cambio para todo el país que permita a los mexicanos vivir mejor, comer mejor, estudiar, trabajar y ganar bien para que su familia tenga verdaderas oportunidades de crecer, vivir con mayor seguridad y lejos de los vicios, hacer deporte y beneficiarse de la cultura.

Por ello invito a todos mis amables y pacientes lectores a que participen directa o indirectamente en la Espartaqueada deportiva; directamente, yendo a Tecomatlán a vivir personalmente la experiencia deportiva o, indirectamente, mediante la participación en las redes sociales para que les den seguimiento a los encuentros deportivos; pero, sobre todo, invito a todos a sumarse al proyecto de transformación de México impulsado por el Movimiento Antorchista Nacional.