LA BRÚJULA

Especialistas en la calumnia: los que pecan por la paga y los que pagan por pecar

/facebook @twitter
Capitán Nemo

Hasta el ciudadano menos letrado entiende que en la sociedad actual el dinero juega un papel trascendental en todos los aspectos de la vida, o como dijera Quevedo desde principios del siglo XVII: “poderoso caballero es don dinero”; el pueblo sin mayores adornos simplemente dice: “con dinero baila el perro”.

Y es que en la difícil situación económica que padece la población mexicana, los poderosos medios de comunicación hoy más que nunca juegan un papel muy importante en la manipulación de las masas, obviamente coludidos con los voceros oficiales, a fin de convencernos de la “prosperidad” que hay en el país, misma que solo existe para unos cuantos. Y cuando alguien contradice esta versión, esos mismos instrumentos de prensa atacan de mil maneras sin preocuparse, por supuesto, de demostrar lo contrario.

La crisis económica que golpea al país desgasta el tejido social y los que han vivido de la política no han querido reconocer el hartazgo de la gente. Mientras tanto, la violencia y la inseguridad pública van sentando sus reales como resultado de que el sistema económico y político crea bichos de todos los tamaños que compiten con los medios “legales” e ilegales para hacer enormes ganancias a costa de chuparle hasta el último aliento al pueblo mexicano. Y con todo esto, desde luego, la pobreza continúa aumentando.

De esta situación no se salvan ni los profesionistas, porque el aparato productivo no es capaz de incorporar a sus procesos esta fuerza de trabajo calificada y muchos de ellos se encuentran en el desempleo o realizando trabajos que no van con su preparación.

Es en este escenario donde algunos de estos jóvenes, al tratar de sobrevivir a costa de lo que sea, aceptan trabajos serviles que los obligan a olvidar ante sus patrones los valores más elementales de la dignidad humana, con tal de seguir disfrutando de algunos privilegios con que los poderosos acostumbran pagar los “favores” recibidos.

Solo así puede entenderse que personas que se dicen “académicos de alto nivel” se vuelvan especialistas en la calumnia.

Claro, puede argumentarse a su favor que son producto de la mala educación del país y que por su falta de preparación científica y crítica no logren comprender que lo que se dice, aun cuando lo dicho salga de la boca más pura y docta, necesita una mínima comprobación para sustentarla como verdad. Si esto no se hace, cabe la duda de que sus bocas sólo sirvan como medio excretor y que el estómago opere como su cerebro.

A raíz del horrendo asesinato cometido hace unos días en contra del presidente municipal de Huitzilan de Serdán, ordenado sin lugar a dudas por los caciques de la Sierra Nororiental de Puebla, se ha desatado una campaña de prensa en contra del Movimiento Antorchista, orquestada por diversos medios de comunicación locales que se creen con el derecho de denostar a esta organización social y aun la memoria del joven edil sacrificado.

Un ejemplo de lo que suelen decir los integrantes de esta jauría periodística, lo dio Jesús Viñas en un artículo que publicó el día 18 de octubre en el Periódico Central en el que afirma, entre otras cosas, lo siguiente: “Antorcha es el grupo de choque por excelencia del PRI; su poder radica en que todos los gobiernos lo arropan a cambio de apoyo: especialistas”.

No me detendré a refutar este ataque, que no es nuevo en los usos editoriales de este medio local (y de otros), ya que se trata de un instrumento que los grupos de poder en Puebla utilizan con frecuencia para la publicación de las bazofias más virulentas e infames en contra de la única organización que se ha convertido en una opción real de vida digna para más de 300  mil poblanos que se han educado en sus filas.

Pero el periódico en cuestión llama “especialistas y académicos” de las universidades poblanas a sus entrevistados, y que según el diario son expertos en temas sobre el movimiento de Antorcha Campesina.

El punto coincidente de estos “expertos” es que esta organización social está conformada por un grupo de delincuentes que disponen de tal poder que todos los gobiernos la temen y la arropan. Pero hay algo más aberrante en el “artículo” del gacetillero aludido: dice que sus “especialistas” lamentan que el gobierno no use a la policía o al ejército para contener a Antorcha. 

Debo decir que para los verdaderos estudiosos de los fenómenos y movimientos sociales del México actual, una investigación científica, objetiva o simplemente desprejuiciada de Antorcha Campesina debería implicar un análisis detallado de sus hechos, sus propuestas sociales y políticas, sus resultados y también, por supuesto, su tamaño a lo largo y ancho del país, que se ha constituido en un parteaguas político en la historia mexicana del pasado reciente, y no la simple reproducción de viejas versiones falsas, mentirosas y carentes de sustento.

Por ello, los comentarios de los “académicos” de Viñas contra Antorcha no son más que ataques viles y calumniosos que además de carecer de soporte jurídico tienen como finalidad última legitimar la represión y el asesinato de luchadores sociales, con lo que tales “especialistas” se convierten en cómplices  de los autores intelectuales de crímenes como el asesinato del alcalde antorchista de Huitzilan de Serdán. ¡Y todo por unas cuantas monedas!

La poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, sin duda pensaba también en gente de esta calaña cuando escribió: “¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga o el que paga por pecar?”.