REPORTAJE NACIONAL

Y Víctor Puebla volvió a los escenarios
que tanto amó

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Álvaro Ramírez Velasco  

Los pasos de Víctor Manuel Torres Jiménez, Víctor Puebla (1955-2007), volvieron a hacerse sentir en los camerinos, en los escenarios, en los proscenios y en las últimas filas de butacas de las salas de teatro para seguir ofreciendo este bello arte al pueblo pobre de México.

El Festival de Teatro Víctor Puebla, realizado en la Angelópolis del 27 al 30 de julio pasado mediante seis puestas en escena y programas culturales organizados en cinco escenarios distintos, recordó a 10 años de su muerte a este hombre bueno que fue símbolo de la creatividad y el compromiso artístico del Movimiento Antorchista Nacional (MAN) con el pueblo mexicano. 

La emoción de más de 200 actores y artistas poblanos, mexiquenses y capitalinos de la Ciudad de México –muchos de ellos alumnos de Víctor Puebla, quien entregó su vida a la liberación de las cadenas materiales e intelectuales del hombre– se conjugó armónicamente con la de miles de espectadores que asistieron a las representaciones montadas en Puebla. 

Las tres compañías de teatro de las entidades citadas, cuyos integrantes han participado en 19 festivales nacionales organizados por el MAN en San Luis Potosí las últimas dos décadas, derrocharon calidad y profesionalismo.

Para el espectador que por primera vez se acerca al teatro llama la atención la alta calidad de las producciones, el cuidado en las escenografías y la destreza de actores y bailarines, cuyas capacidades se codean con el nivel de sus pares nacionales e internacionales.

Alrededor de siete mil poblanos y visitantes de la capital de Puebla pudieron disfrutar en los teatros Principal y De la Ciudad, en el Zócalo; la Fonda Margarita y el Auditorio del Complejo Cultural de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), lo mismo tragedias griegas y obras clásicas, que piezas contemporáneas nacidas del talento e imaginación del dramaturgo poblano.

Juan Manuel Celis Aguirre, presidente de la Comisión Cultural Nacional del movimiento y dirigente del antorchismo poblano, resumió el objetivo del homenaje: “Antorcha realiza este festival porque para la organización la cultura lo es todo: es el cultivo de la inteligencia y la sensibilidad”.

“En nuestro camino por fomentar la cultura y el arte entre la población hemos creado cientos de grupos de danza, teatro, música y poesía, porque para los antorchistas lo más importante es la educación de la gente, la concientización, el que la gente despierte, abra los ojos y se dé cuenta que una vida mejor es posible, pero que esa vida mejor no la va a poder alcanzar si no se organiza y lucha, que nadie se la va a dar gratis. Y en esa tarea mucho ayuda el trabajo cultural”.

La mirada del dramaturgo poblano
Víctor Puebla falleció en julio de 2007, pero en sus alumnos, quienes como actores forman parte de la Compañía Nacional de Teatro Antorchista, se palpa su legado interpretativo en la representación de obras como Edipo Rey o La casa de Bernarda Alba, que se montaron en este festival.

Su cosmovisión, picardía y humor rebelde y desenfadado siguen moviendo a la risa y reflexión en su Divertimento poblano, Chava ese chavo o lo que salvó a Salvador (inspirada en la obra del gran compositor costumbrista Salvador Chava Flores) y La poblanía de los ángeles, que también disfrutaron más de siete mil espectadores de los distintos foros del Festival de Teatro Víctor Puebla.

En el homenaje, el vocero del Movimiento Antorchista en Puebla, Aquiles Montaño Brito, recordó que Víctor Puebla fue un consumado antorchista porque siempre despojó al teatro del elitismo y el sentido de clase que suelen darle algunos otros dramaturgos y actores y porque sus puestas en escena estuvieron destinadas a las clases más pobres. 

“El teatro que hizo transformó al pueblo, despertó la conciencia de la situación en la que vive; ése es un efecto del arte que impulsa el antorchismo…

A diez años de su partida, el legado que sembró Víctor Puebla perdura en la Compañía Nacional de Teatro antorchista, en sus alumnos, pero sobre todo en el pueblo. Decidió crear arte, esa visión que tuvo del teatro y que llevó a la práctica durante muchos años, dio otra intención al teatro: dedicarlo a las masas”.

En distintos momentos del festival, que comenzó en el Teatro Principal el pasado 27 de julio y concluyó en el Auditorio del Complejo Cultural Universitario el día 30, asistieron familiares de quien fuera conocido cariñosamente también como el Divo de Puebla, dirigentes del antorchismo nacional y del estado de Puebla, así como actores y compañeros de Víctor, entre ellos Amancio Orta, Marco Polo, Olvido García, Manuel Raygadas, actor poblano y Oscar Santillán, gestor cultural.

 “Víctor Manuel Torres Jiménez fue un excelente artista y hombre bueno que hizo teatro para el pueblo, montando obras de los grandes dramaturgos de la humanidad y llevándolas a grandes foros y también a foros humildes, para que los campesinos, amas de casa, estudiantes pobres y obreros, las pudieran conocer y disfrutar”, dijo el vocero nacional de Antorcha, Homero Aguirre Enríquez, al presentar en conferencia de prensa el festival en la Ciudad de México.