ENTREVISTA

El Capital, un libro escrito para la clase trabajadora
Entrevista al Ing. Omar Carreón Abud

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Enrique Ramos Pluma 
 

En esta entrevista, el ingeniero Omar Carreón Abud, Coordinador de la Dirección Nacional del Movimiento Antorchista se refiere a  El Capital, de Carlos Marx, y a su importancia como herramienta para que la juventud estudiosa de México pueda contribuir a cambiar las condiciones en que vivimos,  haciendo que surja una nueva forma de pensar, que permita que los jóvenes abran los ojos y entiendan los verdaderos problemas del país y del mundo. Cualquiera con la intención de cambiar la sociedad puede estudiar esta obra tan importante para la clase obrera mundial.

buzos (b): ¿Cuál es el papel de la juventud en la transformación de esta sociedad?
Omar Carreón Abud (OCA): Bueno esta sociedad necesita una transformación urgente; hay muchas cosas que están funcionando muy mal, prácticamente podemos decir que casi nada funciona bien: la educación, la salud, los gastos sociales, la honradez de los gobernantes, la cultura de los gobernantes, todo está en crisis.

Lo único que está funcionado bien son las ganancias de los grandes potentados y los datos son irrefutables, ocho grandes ricos en el mundo tienen la misma riqueza que la mitad de la humanidad, o sea una concentración de la riqueza verdaderamente escandalosa. Esto tiene que cambiar y yo creo que lo jóvenes son muy importantes porque ellos tienen dos características que no tiene el resto de la población.

Primero: están buscando cuál va a ser su lugar en la vida, y no lo encuentran. La sociedad los está rechazando, no es cierto que a los jóvenes les estén abriendo oportunidades.

Los jóvenes en su gran mayoría no encuentran dónde estudiar ni lugar dónde trabajar, así es que el joven en términos generales en esta sociedad capitalista está siendo rechazado. Ésa es una característica que los hace a ellos actores principales en la necesidad del cambio.

Y otra característica es que tienen las cualidades físicas, personales, de edad para ponerse al frente de esta transformación. Las personas de edad, muchas de ellas, tienen compromisos, tienen familiares que atender, tienen enfermedades que curarse y su papel en ese sentido puede ser más limitado.

Entonces puesto que estamos hablando de seres humanos que buscan un lugar en la vida, que no tienen compromisos y que poseen gran fortaleza física, los jóvenes son decisivos en una transformación social; y si además los jóvenes estudian, se cultivan y acceden a una educación universitaria, se convierten en un actor decisivo para el cambio social, tan urgente para el país y para el mundo.

 

b: Como sabemos, en esta sociedad se adoctrina a los jóvenes para servir al sistema ¿cómo es posible que a la juventud se le impregne esta nueva ideología?
OCA: La ideología que se le impregna a los jóvenes es la ideología que tiende a justificar al sistema. Es decir que si estamos en un sistema en donde todo funciona mal, todo está destruyendo al hombre y al medio ambiente, para poderlos hacer pasar por la gran mayoría de la población, se necesita toda una política justificadora, de ocultamiento de esta realidad que deriva en la enajenación de la juventud, desviar la atención  de viejos y jóvenes de sus problemas fundamentales.

Porque si los jóvenes ponen atención e interés en explicarse la situación, van a llegar a la conclusión necesaria de que esto necesita un cambio. Para que no lleguen a estas conclusiones, obligadas, entonces es necesario distraerlos, apartarlos de los grandes problemas nacionales.

Y se les aparta con basura "cultural", se les aparta con alcohol, con droga, exacerbando su actividad sexual; todo con el fin de inhibir su interés e inquietud por transformar a la sociedad. Pero la sociedad necesita un cambio urgente.

b: ¿Cómo llego Marx al descubrimiento de la plusvalía?
OCA: Fue un proceso, él reunió una serie de elementos que en El Capital están expuestos en un determinado orden, pero ese orden se los dio él para hacer su exposición, pero no necesariamente fue la forma como él estudio. Sus estudios llevaron otro camino y luego tuvo que decidir cómo iba a exponer sus descubrimientos.

Se sabe que a él le inquietaba la pobreza, la diferencia enorme entre la capacidad de consumo de la población en la Europa de su tiempo. Marx y Engels son originarios de una zona de Alemania que estuvo ocupada por el ejército francés, que recibió una gran influencia de las tropas napoleónicas y por lo tanto de la política de modernización que llevaron las bayonetas de Napoleón a Alemania.

Ellos crecieron en un ambiente progresista; en la zona de la Renania, donde el capitalismo y la burguesía ya se habían desarrollado, lo que les permitió a ellos  inquietarse por resolver los problemas nuevos que está planteando la situación.

Entonces Marx se sujeta, estudia la ley del valor, la forma en que el valor contribuye a la formación de una mercancía, cómo la mercancía finalmente tiene que venderse y descubre también que la propia fuerza de trabajo es en sí mismo una mercancía sujeta a la leyes generales del funcionamiento de la mercancía.

Entonces él descubre que lo que el capitalista compra es una mercancía llamada fuerza de trabajo y que la desgasta durante el día, la consume, pero al mismo tiempo que la consume ésta crea un nuevo valor y que ése ya no se le paga al obrero. El capitalista paga el desgaste de la mercancía llamada fuerza de trabajo pero no paga la mercancía producida.
 
b: En una parte de El Capital, Marx describe la forma en que los patrones encuentran huecos en las leyes para prolongar la jornada de trabajo. En nuestros días sigue pasando lo mismo. ¿Qué opina de esto?
OCA: Lo que está pasando es que el salario ya no alcanza con un trabajo y entonces la familia obrera, por ejemplo el padre, se ve obligado a tener dos trabajos, a trabajar horas extras para completar el gasto familiar. Y la mujer también se ve obligada a trabajar, porque ahora se necesitan dos salarios para sostener a una familia, y eso en muy malas condiciones.

Esto ya es trabajo extra, tiempo de trabajo extra, que no está respetando los límites de la jornada normal de trabajo. Porque la jornada normal de trabajo se supone que está calculada para que sea el padre, el jefe de familia, quien gane lo suficiente para mantener a toda la familia y ahora eso ya no es posible, la madre tiene que trabajar y las consecuencias que están a la vista.

Hay mucha propaganda en contra del sobrepeso en los niños; esta campaña recomienda controlar la comida chatarra, pero no dice que la causa principal es ese trabajo doble del que estamos hablando, la jornada doble de trabajo, que arranca a la madre del hogar y provoca ahora que no haya quién prepare una comida sana, nutritiva para los hijos, a quienes no queda otra alternativa que consumir la satanizada alimentación chatarra.

Entonces los estudios de Marx sobre la jornada de trabajo, sobre la fijación de una jornada normal de trabajo, son importantísimos. No nos olvidemos que tienen un sustento irrefutable: los informes de la comisiones que mandaba el parlamento inglés a averiguar directamente a la fábricas; esas comisiones hacían reportes verdaderamente aterradores de la situación de la clase trabajadora inglesa y del trato que se daba a los niños; esto tampoco ha desaparecido. Apenas se dio a conocer que en México existen dos millones de niños trabajando como peones asalariados.

b: En  El Capital, Marx denunció la explotación de la clase obrera. Si el Movimiento Antorchista llega al poder, ¿cómo plantea combatir la explotación de los trabajadores?
OCA: No se puede hacer de manera tajante porque el desarrollo del capitalismo es un desarrollo histórico natural; como los fenómenos propios de la sociedad, que no surgen por decreto y no se pueden dar por terminados por decreto; estos fenómenos surgen por necesidad del desarrollo económico social del desarrollo de la fuerza productiva de la sociedad y como consecuencia de ello van a desaparecer. Mientras no se reúnan las condiciones para la desaparición del capitalismo, éste va a seguir vigente.

Lo que se puede hacer es manejar el capitalismo y hacer, vamos a llamarle así, un capitalismo con rostro humano en donde no se permitan sus manifestaciones más brutales y destructivas para el hombre y la naturaleza, sino que se tomen medidas para mantener el desarrollo del capital, pero siempre atendiendo a las necesidades del hombre y al cuidado de la naturaleza que hoy por hoy se ha vuelto a poner en el primer plano de la existencia de la humanidad.

El Capital no está escrito para genios, está escrito para la clase trabajadora; para alguien que tenga interés y disposición de penetrar en lo que dice El Capital de Marx.