REPORTAJE SAN LUIS POTOSÍ

Interapas en SLP, un organismo deficiente

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Erika Herrera
 

De entre los 90 mil hogares de la zona conurbada San Luis Potosí-Cerro de San Pedro-Soledad de Graciano Sánchez que en el actual estiaje están resintiendo la merma sustancial de su servicio de agua potable, hay cientos de familias de una docena de colonias populares a las que el organismo Intermunicipal Metropolitano de Agua Potable, Alcantarillado, Saneamiento y Servicios Conexos (Interapas) condenó a no recibir una sola gota de líquido con el argumento legaloide de que viven en asentamientos irregulares.

El ejecutor de esta omisión gubernamental de lesa humanidad, violatoria del derecho universal al agua potable y del artículo 4º constitucional, es el director del Interapas, Alfredo Zúñiga Hervert, quien recientemente argumentó que no puede “regalar pipas de agua” porque su oficina debe mantenerse en números negros y porque, según él, las personas que habitan en terrenos irregulares no tienen derecho a este servicio emergente.

Pese a su preocupación por las finanzas públicas, en fecha reciente ordenó el pago de costosos desplegados del Interapas en espacios informativos de San Luis Potosí para “justificar” su negativa a proveer de agua potable a centenares de familias pobres –que hoy están expuestas a enfermedades– y a exigir el cobro de 700 a mil pesos por cada pipa de agua que se distribuya en las colonias no reconocidas por ese organismo.

Las colonias que carecen de red de distribución de agua y que desde hace varios meses están sometidas por el Interapas a esta veda criminal son Héroes de Chimalhuacán, Luis Córdova Reyes, Mártires Antorchistas, Bellas Lomas, Manuel Serrano Vallejo, Ampliación Wenceslao Victoria Soto, El Aguaje, Jorge Obispo Hernández, Ampliación Mártires y Milpillas, en las cuales habitan mayoritariamente personas de condición muy humilde.

En la misma situación se hallan otras colonias populares que sí están conectadas a la red metropolitana –Morales, Saucito, Prados, Los Pirules, Las Mercedes, Los Reyes, Rivas Guillén y San Juan de Guadalupe– pero que en este periodo no reciben el servicio y son obligadas a un gasto doble: pagan sus recibos normales pero deben comprar el agua a las pipas, toda vez que el tandeo no opera en sus áreas urbanas.

“El argumento del señor Zúñiga –dice Ana Isabel Castro Juárez, habitante de la colonia Héroes de Chimalhuacán– es absurdo porque el derecho al agua y al saneamiento es para todos sin excepción. En la ley no se establece que se discrimine a una persona por estar en un asentamiento irregular como lo hace el organismo; al contrario, la ley obliga al Estado, incluido el Interapas, a que dicho derecho sea respetado y que por lo tanto inviertan en hacer obras y acciones para que se cumpla en los hechos con este derecho elemental”. 

Castro Juárez citó incluso las razones para las que fue creado el Interapas como un “eficiente” organismo público “de agua potable, alcantarillado y saneamiento para los habitantes de las zonas urbanas y rurales de sus jurisdicciones en los términos que señalan la Constitución General de la República, la Constitución Política del Estado, la Ley Orgánica del Municipio Libre y la Ley de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento”.

La mayoría de los colonos afectados actualmente por las disposiciones discriminatorias del Interapas ha recurrido en incontables ocasiones a reclamar la urgente satisfacción de su vital necesidad de agua potable apelando a todos los medios lícitos –marchas, manifestaciones públicas, plantones, escritos, etc.)– pero en todo momento se han topado con la indiferencia y el despotismo de las autoridades municipales. 

“Es cierto que la Ley de Agua de San Luis menciona que, en el caso de asentamientos irregulares, las gestiones para obtener la factibilidad de los servicios de agua potable y alcantarillado, procederán hasta que se regularice su situación jurídica, pero de esto no se puede inferir que deba negarse el servicio de agua potable distribuida en pipas de agua, la que además anteriormente se le otorgaba”, comentó Ana Isabel. 

“Tenemos meses sin agua y la vida así es deprimente, pues no vivamos así, tomando agua contaminada, sin poder asearnos y con los baños sucios.

La temporada de calor ya está presente y se agrava la situación con la presencia de enfermedades y plagas que afectan principalmente a niños y adultos mayores. Necesitamos la intervención inmediata del Interapas”, denunciaron los habitantes de la colonia Luis Córdova Reyes, una de las tantas zonas afectadas por este problema.

Ineficiencia y discriminación
Desde principios de este año, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) avisó que en 2017 San Luis Potosí enfrentaría climas extremos y que la sequía en el primer semestre sería su mayor amenaza, dado que las temperaturas del Golfo de México y el Pacífico se incrementarían.

El propio Interapas, en voz de Zúñiga Herverth, informó que debido al bajo nivel de las presas y al pronóstico de escasez de precipitaciones pluviales, se harían cortes de servicio de agua y que para suplir éstos se realizarían “tandeos en varias colonias de la capital, principalmente las ubicadas en el norponiente de la capital potosina”.

Las colonias Morales y Los Pirules son algunas de las colonias donde se cortará de manera intermitente el suministro de agua potable en cuanto persista la amenaza de sequía.

Los habitantes de la colonia Morales señalaron que la escasez del agua comienza en marzo y se extiende por varios meses, generando un ambiente de desazón y depresión en la gente.

Además, “el Interapas mantiene un servicio deficiente en la zona. En primer lugar, porque no informan a la población sobre cuándo comenzará el tandeo y cuándo finalizará; tampoco informa a los usuarios sobre la agenda de abastecimiento. Esta situación se da año con año y no hay solución.

“Abrimos la llave y no sale nada, ni gota. Solamente a las colonias populares nos quitan el agua, eso es una injusticia porque también los pobres tenemos derecho a recibir el servicio de agua potable. Pero eso sí: el recibo llega puntual ¿Y qué hacemos? Solamente tenemos que pagar”, manifestó la señora Lourdes Sánchez, habitante de la colonia Morales.

Los reclamos al tandeo de agua inundan las redes sociales de Interapas, los programas televisivos y radiofónicos e incluso alcanza a buena parte de los habitantes de la zona metropolitana. La lista de las colonias afectadas va en aumento y cada colonia requiere por lo menos 10 pipas cada semana. Ante estos reclamos, el Interapas satisfizo la demanda en algunos lugares, pero solo en una sola ocasión, por lo que no logró resolver el problema.

La razón es muy sencilla: la solución de fondo al problema requiere de la construcción de infraestructura hidráulica, no tandeos ni pipas.

Interapas debe trabajar duro
Los afectados solicitan con urgencia que el Interapas rehabilite e instale redes de agua antes de realizar otras acciones. Hace unos meses, el propio director de Interapas, Zúñiga Herberth reconoció que este organismo debe “volverse más eficiente en el abastecimiento y la cobertura de fugas de agua” mediante la elaboración de estrategias que den resultados de corto plazo porque “la necesidad de agua potable es grande y urgente de resolver”.

Sin embargo, Interapas no ha realizado las cosas bien y lo único que hace es responsabilizar a las administraciones anteriores, como en el caso de la disminución del 30 por ciento de extracción de agua de pozos porque el organismo operador no solicitó a tiempo a la Conagua la renovación de la concesión. Debido a este hecho, según Zúñiga, este año habrá 350 mil habitantes perjudicados, es decir, casi 90 mil hogares.

Los habitantes de la comunidad Escalerillas, que comprende varias aldeas del municipio de San Luis capital, ubicada entre las presas el Peaje y San José, área de peñascal desnudo y pobre donde desciende un río, la gente no cuenta con redes de agua potable y drenaje, lo que ha derivado en un problema de contaminación ambiental porque ésta ha afectado los mantos freáticos de la región y las habitantes no pueden perforar pozos artesanales.

Esta situación ha obligado a los pobladores a solicitar la intervención de la Conagua, porque no han encontrado respuesta de parte del Interapas y el número de pipas con que éste los surte de vez en cuando es insuficiente y los operadores de este servicio emergente no están dispuestos a llevar el agua a donde se requiere. Por ahora, la única solución posible consiste en culminar el proyecto ejecutivo para perforar un pozo profundo que dote de agua a esa zona.

Actualmente, los habitantes de Escalerillas se han organizado para exigir el cumplimiento de su derecho humano, vital, constitucional y universal al agua potable y denunciar que la negativa del Interapas a brindarle este servicio opera como un tormento criminal al obligarlos a padecer sed, a comprar agua embotellada y sacar de un río contaminado un balde de agua para lavar sus trastes y su ropa pese al riesgo de que sus hijos, esposas y padres contraigan enfermedades mortales.