OPINIÓN INVITADA

La urgencia de hacer matemáticas en México  

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Romeo Pérez Ortiz

Con motivo de la V Espartaqueda Nacional de Matemáticas conviene hacer algunas reflexiones sobre la valorización de la matemática en México.

En el periodo 2005-2010 en México, en promedio, se graduaron cada año tres mil 880 estudiantes de doctorado según la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología – Iberoamericana e Interamericana (RICYT), de ellos entre el cinco y seis por ciento son matemáticos, según estimaciones de la Academia Mexicana de Ciencias, lo que da una cifra anual de 194 y 232 doctores en matemáticas. Si se comparan estos datos con Rusia, en donde anualmente egresan cerca de 30 mil 799 doctores, de los cuales mil 889 son matemáticos (Estadística de Educación Rusa, datos de 2006), se puede ver el enorme rezago en la creación de profesionistas de esta ciencia en nuestro país.

El maestro Sotero Prieto, primer matemático mexicano preocupado por el lamentable estado de la matemática en nuestro país, emprendió el camino a tratar de mejorar esta situación. En 1932 reunió a un grupo de  alumnos y creó la Sección de Matemáticas, pero a la fecha no se ha podido superar el atraso de esta ciencia.

Uno de los ejemplos más claros son los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), pues desde que México ingresó a dicho programa en el año 2000 no ha habido cambios en 15 años,  y México sigue ocupando los últimos lugares de la tabla general en las pruebas de Matemáticas y Comprensión Lectora.

Uno de los eventos que intentan llenar este enorme hueco es la Olimpiada Mexicana de Matemáticas (OMM).

Pero hasta la fecha, sigue siendo un evento de alcances limitados, porque solo considera a jóvenes de nivel medio superior y se difunde en instituciones donde ya hay una base conformada por matemáticos.

Desde que en 1932 se hiciera y se difundiera la matemática por los primeros matemáticos Mexicanos como Sotero Prieto Rodríguez, Alfonso Nápoles Gándara, Carlos Graef Fernández y Alberto Barajas Celis no ha habido una difusión tan masiva como la que realiza la Espartaqueda Nacional de Matemáticas (ENM). Desde mi punto de vista, hay cuatro puntos a destacar de este evento.

La primera, que en la ENM pueden participar niños de secundaria, normalistas, jóvenes que cursan su preparatoria o un grado equivalente, universitarios e incluso docentes.

La segunda, es que en el evento participan personas de todos los rincones del país, por muy incomunicados que éstos sean.

El tercero y el más importante es que la ENM busca despertar el interés por la matemática, detectar e impulsar a jóvenes con interés en esta ciencia, darles seguimiento para que se conviertan en profesionistas y doctores.

Finalmente el cuarto y último, que de la Espartaqueada Nacional de Matemáticas saldrán investigadores que conformarán en un futuro cercano una Academia de Matemáticas, que se encargará de crear revistas de divulgación científica, revisar los actuales libros de texto de matemáticas, hacer manuales comprensibles, conferencias, concursos y gestionar becas para que los jóvenes prometedores puedan continuar con sus estudios superiores.

El rezago matemático que actualmente tiene México puede superarse si más jóvenes y docentes se suman a la tarea de difundir la matemática y junto con ello su participación activa en la Espartaqueda Nacional de Matemáticas. Es un buen inicio para los objetivos que se tienen pensados e invito a todos los jóvenes y a todos aquellos que deseen incursionar en esta bella ciencia.