CLIONAUTAS

La crisis de Venezuela: trabajar con el chavismo, no contra él

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Carlos Ehécatl

Venezuela vive la crisis más importante desde que gobernó Carlos Andrés Pérez. Durante su segundo periodo como presidente (1989-1993) Andrés Pérez aplicó a rajatabla la política económica que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le exigió para otorgarle préstamos económicos: el ajuste neoliberal. En poco tiempo el neoliberalismo sumió al país en una profunda crisis económica y social insostenible para los sectores populares.

Por eso cuando el teniente coronel Hugo Chávez intentó derrocar al presidente, en 1992, recibió un amplio apoyo de las masas venezolanas, las que lo llevaron al poder en 1999. Como presidente, Chávez se guio con los principios del socialismo, el bolivarianismo y el antiimperialismo.

Fue uno de los mejores hombres que ha parido América Latina. Tras casi dos décadas de gobiernos populares, Venezuela experimenta una nueva y poderosa crisis.

Es una crisis económica, social y política. La economía venezolana se encuentra en serios problemas desde que cayeron los precios del petróleo, pero hace un bienio la situación general era bastante llevadera. Poco a poco el panorama económico fue oscureciéndose más hasta que se llegó a una inflación del 750 por ciento en 2017 y a una sentida carestía de bienes.

Maduro dice que la crisis económica es orquestada por Estados Unidos desde el exterior e implementada por la oposición en el interior; y la oposición dice que la situación se debe totalmente a Maduro y sus decisiones irresponsables.

Como resultado de la crisis económica, la sociedad venezolana se ha polarizado en chavistas y anti chavistas y las tensiones entre ambos grupos ya han arrojado varios muertos. La crisis económica y social se manifestó en el plano político cuando la oposición ganó mayoría en la Asamblea Nacional.

Son los venezolanos quienes deben resolver su crisis. Los problemas de Venezuela deben ser resueltos por su pueblo y no por fuerzas extranjeras.

La historia de América Latina es un recuento interminable de colonialismo y sometimiento; primero por los españoles, portugueses e ingleses y desde el siglo XIX por los estadounidenses. Jacobo Árbenz, Juan Bosh y Salvador Allende son solo algunos de los estadistas latinoamericanos derrocados por las balas estadounidenses; además, durante la Guerra Fría, Estados Unidos asesoró y financió a los militares que operaron la estrategia anticomunista.

Estados Unidos siempre nos ha visto como su patio trasero. Ahora la superpotencia está interviniendo en la crisis de Venezuela para derrocar a Maduro e instalar un gobierno servil: enfila sus baterías mediáticas contra el chavismo y embiste a su gobierno desde la OEA.

La mejor solución que el pueblo venezolano puede darle a la crisis es apoyar a Maduro. La crisis económica, social y política de Venezuela solo puede resolverse de dos formas: o se afianza el proyecto antimperialista, bolivariano y socialista de Chávez; o se instala el proyecto de los opositores, que es el proyecto de la burguesía estadounidense y la burguesía venezolana.

Los trabajadores de Venezuela deben volver la vista a los lados y darse cuenta de que la mejor solución para ellos es la primera.

Con sus cantos de sirena, supuesto defensor de la libertad y la democracia, Macri logró confundir a los trabajadores de Argentina y llegó a la presidencia. Ahora los argentinos no soportan su gobierno, que trabaja abierta y groseramente para la burguesía y contra los trabajadores.

En Brasil, el gobierno de Temer aplica la misma política neoliberal que Macri, aunque los brasileños jugaron menos a la democracia y derrocaron a Dilma con un golpe de Estado. En caso de que triunfen los opositores venezolanos, su gobierno será una calca de los de Macri y Temer.

El pueblo venezolano debe aprender de la historia para identificar y combatir a sus enemigos. Con esta crisis el imperialismo estadounidense quiere retomar el control de Venezuela, y la burguesía venezolana quiere retomar el aparato estatal para ponerlo a funcionar según sus intereses.

No es la primera vez en el mundo, ni en América Latina y Venezuela, que la burguesía gringa se alía con la burguesía nacional para combatir a las fuerzas revolucionarias.

Pero saben que para triunfar no basta su poder económico, sino que necesitan agrupar a las masas trabajadoras en torno suyo, para darle a su gobierno soporte popular y legitimidad. Eso es lo que están haciendo ahorita: promover y aprovechar la crisis económica para tumbar al gobierno revolucionario.

Pero los trabajadores venezolanos deben aprender de la historia reciente (Argentina y Brasil) y darse cuenta de que la mejor solución a la crisis es apoyar a Maduro y trabajar con él para superar los problemas que enfrentan; no apoyar a los burgueses. Trabajar con el chavismo, no contra él.